La bolsa española ha comenzado la sesión de este jueves sin una dirección clara, con un Ibex-35 prácticamente plano en los primeros compases. El selectivo ha registrado una tímida alza del 0,02% que lo ha situado en los 18.179 puntos, en una apertura condicionada nuevamente por la evolución del precio del crudo. El barril de Brent se ha moderado hasta los 97 dólares, alimentado por las expectativas de un acuerdo de paz entre Washington y Teherán que podría cerrarse este mismo fin de semana.

Pasado el cuarto de hora de negociación, el rumbo de la jornada ha cambiado sustancialmente. El Ibex ha acelerado su progreso hasta el 0,66% y ha llegado a rozar los 18.300 puntos, situándose concretamente en 18.294. El gran artífice de esta remontada ha sido Inditex, que ha pasado de un moderado ascenso del 1% en el arranque a dispararse casi un 2,2 pocos minutos después. La compañía textil ha ejercido de locomotora de un selectivo que no ha querido dejar escapar el empuje alcista de las primeras horas.

El mercado energético ha dado un respiro a los inversores después de semanas de tensiones. El Brent cotiza alrededor de los 96,9 dólares en la apertura de las plazas europeas, lo que supone un descenso del 1% respecto de sesiones anteriores. El West Texas Intermediate, referencia en Estados Unidos, se ha situado en los 95,1 dólares después de retroceder un 0,9%. Esta moderación de los precios del crudo responde a la posibilidad de que Washington y Teherán desencallen las negociaciones y alcancen un acuerdo que reduzca la tensión geopolítica en Oriente Medio, una de las regiones productoras más sensibles del planeta.

Los ganadores y perdedores de la sesión

El comportamiento de los diferentes valores ha dibujado un panorama dual dentro del parqué madrileño. Al lado de Inditex, que lidera con solvencia las subidas, destacan los avances de IAG, que sube alrededor de un 0,9%, y Amadeus, que se anota un 0,6%. En la vertiente contraria, las compañías energéticas sufren el efecto de la caída del crudo. Repsol retrocede un 1,6% y encabeza los descensos, seguida de Cellnex, que cede un 1%. El tono positivo no ha sido exclusivo de la bolsa española. La mayoría de grandes plazas del Viejo Continente han abierto en verde, en un gesto de confianza compartido por los inversores europeos. Fráncfort avanza un 0,2%, París sube un 0,3% y Milán se anota un 0,1%. Londres, por su parte, ha abierto prácticamente plana y se mantiene a la espera de nuevos referentes macroeconómicos que puedan marcar el rumbo de la sesión.

En el mercado de divisas, el euro ha roto la tónica de las últimas jornadas y se aprecia ligeramente frente al dólar. La moneda única se intercambia a 1,1611 dólares, una cota que supone una recuperación modesta pero significativa después de días de depreciación. En cuanto al mercado de renta fija, el interés exigido al bono español a diez años ha descendido hasta el 3,4%, lo cual refleja una cierta relajación de la prima de riesgo en un contexto de esperanza geopolítica. El parqué madrileño recibe estos datos positivos en un momento en que la economía productiva también ofrece señales alentadoras. El Instituto Nacional de Estadística ha hecho público esta mañana el Índice General de Producción Industrial del mes de abril, que ha subido un 4,2% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Este incremento mejora en dos puntos porcentuales el registro de marzo, lo cual indica una aceleración de la actividad fabril que podría consolidarse en los próximos meses. Paralelamente a lo que sucede en el mercado continuo, el Tesoro Público español celebra este jueves una nueva subasta de bonos y obligaciones del Estado. El objetivo del organismo es adjudicar entre 4.750 y 6.250 millones de euros en deuda pública, una operación que servirá para testar el apetito de los inversores por el activo español en este entorno de tipos al alza. El resultado de la subasta se conocerá a lo largo de la mañana y podría condicionar la evolución de la renta fija y, por extensión, del comportamiento de la bolsa.