El Ibex-35 ha abierto la sesión de este jueves con un retroceso del 0,33%. La atención de los inversores se concentra, una vez más, en el precio del petróleo, la situación en Venezuela y los intereses del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en Groenlandia. Paralelamente, Trump ha anunciado su intención de incrementar el gasto militar del país hasta los 1,5 billones de dólares (aproximadamente 1,3 billones de euros) en el año 2027.

Esta cifra representa un aumento del 50% respecto al presupuesto previsto para el año en curso. Mediante su plataforma Truth Social, el presidente estadounidense ha declarado que, tras un largo y difícil proceso de negociaciones con senadores, congresistas, secretarios y otros representantes políticos, ha decidido que por el bien de la nación, el presupuesto de defensa para 2027 debe ser de esta cantidad, y no del billón de dólares inicialmente planteado.

Aparte de las tensiones geopolíticas, los inversores siguen hoy jueves otros factores, como la publicación de las solicitudes semanales de paro en Estados Unidos y las declaraciones del vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, en un foro empresarial. En el ámbito estatal, el Tesoro Público inicia este jueves las subastas de deuda a medio y largo plazo del año 2026. El organismo, dependiente del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, tiene el objetivo de captar entre 5.750 y 7.250 millones de euros.

En los primeros compases de la sesión, los valores que subían con más fuerza dentro del índice selectivo español eran Puig, con un incremento del 2,78%, seguido de Amadeus, que ganaba un 1,2%, Repsol, con un incremento del 0,80%, Cellnex, que subía un 0,61%, y Grifols, con un aumento del 0,60%. En sentido contrario, entre las bajas destacaba Endesa, que perdía casi un 1,6% en la apertura, mientras que ArcelorMittal se dejaba un 1,5%, Colonial retrocedía un 1%, y tanto Unicaja como BBVA cedían prácticamente un 0,9% cada una.

Las principales plazas europeas comenzaban la jornada con signo desigual. Fráncfort registraba una subida del 0,1%, mientras que París bajaba un 0,2% y Londres se dejaba un 0,3%. En cuanto a los mercados de divisas, el cambio del euro respecto al dólar se colocaba en 1,1677 dólares. Por otro lado, la rentabilidad exigida a la deuda española a diez años subía hasta el 3,257%. En el actual contexto geopolítico, el precio del barril de Brent, referencia en Europa, apuntaba al alza con un incremento del 0,20%, situándose en los 60,08 dólares.

El crudo West Texas Intermediate (WTI), referente en Estados Unidos, también avanzaba cerca de un 0,2%, hasta los 56,09 dólares. El presidente Donald Trump afirmó ayer que el gobierno de Venezuela, ahora dirigido por la expresidenta de la Asamblea Nacional, Delcy Rodríguez, entregará al país norteamericano "entre treinta y cincuenta millones de barriles de petróleo sancionado". La administración Trump prevé mantener el control sobre las exportaciones de crudo venezolano durante un período indefinido como parte de un plan para la reconstrucción de la economía del país, con el objetivo de que Venezuela pueda devenir un proveedor petrolífero importante para el mundo y un aliado de los Estados Unidos.

El secretario de Energía norteamericano, Chris Wright, comentó este miércoles en una conferencia organizada por Goldman Sachs que comercializarán el petróleo que salga de Venezuela, primero el almacenado y, posteriormente, de manera indefinida, la producción venezolana en el mercado. Wright señaló el papel que jugarán los Estados Unidos para estabilizar e impulsar la producción de crudo de Venezuela, facilitando la importación de repuestos, equipamientos y servicios para evitar el colapso de la industria del país caribeño.

El objetivo es estabilizar la producción y, tan pronto como sea posible, hacerla crecer de nuevo. A largo plazo, se crearán las condiciones para que las grandes compañías norteamericanas, tanto las que ya estaban como las nuevas interesadas, puedan operar allí. Washington pretende "cambiar las reglas del juego en Venezuela", con la meta de arreglar el país para que sea un miembro productivo del hemisferio occidental, un aliado de los Estados Unidos y un proveedor clave de petróleo para el mundo.

Simultáneamente, la compañía petrolera estatal de Venezuela, PDVSA, ha anunciado el inicio de negociaciones con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo. La empresa informó que actualmente hay una negociación en el marco de las relaciones comerciales existentes entre ambos países. Este proceso se desarrolla bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales como Chevron, y se basa en una transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio mutuo. La firma ha reafirmado su compromiso de continuar construyendo alianzas que impulsen el desarrollo nacional en beneficio de Venezuela y que contribuyan a la estabilidad energética global.