La bolsa española ha comenzado la sesión de este miércoles con un tono claramente bajista. El Ibex-35 ha abierto con una caída del 0,92%, situándose en los 19.813 puntos y abandonando la cota de los 19.900 puntos que había conseguido mantener en la jornada anterior. La corrección ha sido encabezada por Inditex, que ha caído más de un 3% después de presentar unos resultados semestrales que, a pesar de ser récord, no han satisfecho las expectativas de los inversores. El grupo textil ha comunicado antes de la apertura del mercado un beneficio neto de 2.980 millones de euros en el primer semestre, un 6,8% más que el año pasado, y unas ventas de 19.755 millones, un 7,6% superiores. A pesar de estas cifras, su cotización ha sufrido una corrección después de las fuertes subidas de las últimas sesiones, arrastrando al resto del índice.
El encarecimiento del crudo ha sido otro de los factores que han condicionado la apertura de la sesión. El barril de Brent ha subido un 1,4% hasta los 99,3 dólares, mientras que el West Texas Intermediate ha avanzado un 1,3%, situándose en los 94,2 dólares. El precio del Brent acumula una subida de casi el 13% en lo que llevamos de septiembre y es un 47% más caro que hace un año. Esta escalada, vinculada a las tensiones en Oriente Medio, ha presionado los mercados y ha beneficiado a las empresas energéticas. Precisamente, Repsol ha liderado las subidas del Ibex con un incremento del 1,98%, aprovechando el encarecimiento del crudo. Endesa (+0,8%), Naturgy (+0,4%) y Enagás (+0,2%) han sido los otros valores que han conseguido mantenerse en positivo en el inicio de la sesión. Las compañías del sector energético han sido las únicas que han resistido la corrección generalizada.
El impacto de los datos de China
En el ámbito macroeconómico, los datos de inflación de China han contribuido al ambiente de cautela. El índice de precios de producción del gigante asiático se situó en el 3,8% interanual en agosto, por encima del 3,5% del mes anterior, mientras que el IPC ha escalado hasta el 0,8%. Estas cifras han alimentado las preocupaciones sobre la presión inflacionista en la segunda economía mundial, en un contexto de desaceleración del crecimiento. En el extremo opuesto del Ibex, Puig (-2,3%), Aena (-1,9%) y CaixaBank (-1,5%) han sufrido las caídas más pronunciadas. La compañía de perfumería ha visto cómo su cotización se resentía después de las subidas de las últimas sesiones, mientras que la operadora aeroportuaria y la entidad financiera han acusado la presión vendedora.
El resto de mercados europeos también han comenzado la jornada en negativo. Milán y Fráncfort han caído un 0,4%, París un 0,6% y Londres un 0,3%. La incertidumbre geopolítica y el impacto de la subida del petróleo han contagiado todas las plazas del Viejo Continente. En el mercado de deuda, el rendimiento del bono español a diez años ha escalado hasta el 3,823%, reflejando la inquietud de los inversores ante la escalada de las tensiones y el impacto del crudo sobre la inflación.
El euro, por su parte, ha recuperado posiciones frente al dólar, hasta los 1,1642 dólares. Los inversores deberán mantenerse informados y analizar con cuidado los datos económicos y las noticias geopolíticas para tomar decisiones acertadas. La prudencia y la diversificación serán las claves para proteger las inversiones en un entorno de mercado incierto. La volatilidad continuará siendo elevada, y los inversores deberán estar preparados para posibles cambios en el entorno económico y geopolítico.
