La sesión bursátil de este martes se ha abierto en un contexto positivo para el Ibex-35, que ha registrado un ligero incremento del 0,12%. Este impulso ha sido suficiente para que el índice supere, por primera vez, la barrera de los 18.200 puntos, estableciendo un nuevo récord absoluto con una cotización de 18.217,1 puntos a las 9h. Esta cifra representa la consolidación, en la apertura, del récord histórico de cierre conseguido justo el día anterior, cuando el Ibex-35 clausuró la jornada en los 18.195,1 puntos.
Sin embargo, la volatilidad inherente a los mercados financieros se ha manifestado con rapidez. Minutos después de este triunfo inicial, el optimismo se ha atenuado y el índice ha invertido su trayectoria, pasando a registrar pérdidas del 0,21% y abandonando, de manera efímera, tanto la cota de los 18.200 puntos como los nuevos máximos históricos alcanzados. Este movimiento refleja un mercado en busca de nuevas direcciones, donde la lucha entre los factores alcistas y bajistas se mantiene equilibrada en un entorno de gran sensibilidad ante los indicadores macroeconómicos globales.
En otro orden, el consejo de administración del BBVA ha aprobado la convocatoria de su junta general ordinaria de accionistas, que se celebrará el próximo 20 de marzo en segunda convocatoria. Además, en su agenda de renovación y refuerzo del gobierno corporativo, el consejo ha formulado la propuesta de nombramiento de Jordi Montalbo como nuevo consejero independiente, un paso que busca incorporar nuevos perfiles y experiencias al órgano de decisión de la institución bancaria. En el sector de la promoción inmobiliaria, Aedas Homes ha anunciado una reordenación profunda de su alta dirección.
La compañía ha nombrado a Jordi Argemí, hasta ahora consejero delegado adjunto y director financiero de su competidora Neinor Homes, como nuevo presidente de su consejo de administración. Paralelamente, Borja García-Egotxeaga, anterior consejero delegado de Neinor, asume ahora el cargo de consejero delegado de Aedas Homes. Esta maniobra, que implica la incorporación de dos altos ejecutivos provenientes de una empresa del mismo sector, se enmarca en un contexto de reconfiguración de la industria. Además, y de acuerdo con lo que prevé el boletín de la segunda Oferta Pública de Adquisición (OPA) sobre Neinor, orientada a los accionistas minoritarios, Aedas Homes ha suspendido su política de dividendos vigente, una medida que apunta a una gestión conservadora del flujo de caja en este período de transición y posible crecimiento externo.
En el ámbito macroeconómico y de los activos de referencia, diversas piezas se han movido simultáneamente. El Tesoro Público español ha vuelto a los mercados de deuda para llevar a cabo una subasta de letras a tres y nueve meses, con el objetivo de captar entre 2.500 y 3.500 millones de euros. Esta operación es una herramienta rutinaria para la financiación del Estado, y su acogida suele ser analizada como un termómetro de la confianza de los inversores en la economía española. En los primeros compases de la sesión, la composición de los valores del Ibex-35 presentaba un mosaico diverso. Las mayores caídas las han protagonizado Mapfre, con un retroceso del 0,86%, seguido de Solaria (-0,47%) y ACS (-0,45%). Por otro lado, entre los valores que abrían en positivo destacaban Acciona Energía, con una subida del 0,93%, y Puig, que avanzaba un 0,73%.
El escenario en las principales plazas europeas era mixto en la apertura. París registraba ganancias del 0,25%, mientras que Fráncfort, Londres y Milán se movían en territorio negativo con caídas del 0,19%, 0,16% y 0,1%, respectivamente, reflejando incertidumbres compartidas pero con matices locales. En el mercado de materias primas, el precio del barril de crudo Brent, referencia europea, experimentaba una ligera corrección del 0,06%, situándose alrededor de los 69 dólares. El crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia norteamericana, seguía una tendencia similar con un descenso del 0,16%, hasta los 64,26 dólares. Finalmente, en los mercados de divisas y de deuda soberana, el euro mantenía una cotización estable frente al dólar norteamericano, intercambiándose a 1,1905 dólares. Al mismo tiempo, el rendimiento exigido a la deuda española a diez años, un indicador clave de la percepción de riesgo sobre la economía del país, mostraba una tendencia a la baja, situándose en el 3,201%, lo que sugiere una cierta demanda por este activo y una estabilidad en las expectativas de los inversores internacionales.
