Construir es la principal herramienta para hacer frente a la falta de vivienda que vive Catalunya. Esta afirmación, que hace constantemente el sector inmobiliario, y con la boca pequeña también algunos miembros del Govern, mientras que las grandes medidas del se han basado en limitar precios, es también compartida por la ciudadanía catalana.
A pesar de que parece que la opinión pública apunta en otra dirección, en contra de los llamados grandes tenedores, y cuando los grandes titulares se llevan las medidas contra los supuestos especuladores, una encuesta del Parlament Europeo revela que, en realidad, los catalanes consideran poco útil proteger a los inquilinos y mucho más impulsar la creación y mejora de vivienda.
La oficina en Barcelona del Europarlamento ha hecho una encuesta con motivo de los 40 años de la adhesión de España a la Unión Europea, conjuntamente con el Idescat, organismo estadístico de la Generalitat, que ha presentado esta semana. La encuesta, hecha a partir de mil entrevistas, toca todo tipo de temas y uno de estos es la vivienda, con una conclusión que pone en duda la creencia de que la solución implica intervenir el mercado de alquiler, como ha defendido en discursos institucionales el propio Salvador Illa.
La encuesta pregunta cuál es la prioridad para hacer frente a la crisis de la vivienda y la respuesta más votada es “impulsar la construcción y rehabilitación”, que han elegido una de cada tres personas. Solo se podía elegir una opción, y la segunda más votada, con un 20%, ha sido “luchar contra la ocupación”. Voces del sector y propietarios denuncian a menudo las ocupaciones como un problema. La tercera (15%) ha sido regular los pisos turísticos, algo que muchos ayuntamientos, como el de Barcelona, ya están haciendo.
A los entrevistados no se les ha preguntado directamente por su opinión acerca de la limitación de precios al alquiler, vigente desde 2024 para las zonas tensionadas, como son Barcelona, su área metropolitana y muchos otros municipios de toda Catalunya. No obstante, sí que pregunta si la solución pasa por “proteger a los inquilinos”. Es una cuestión lo suficientemente amplia para que se incluyan medidas contra los desahucios, contra cláusulas abusivas, a favor de las prórrogas de los contratos y también, claro está, los topes de precios. A pesar de todo ello, solo un 13% de los encuestados eligió esta opción como la prioridad para resolver la crisis de la vivienda.
También preguntaba por “proteger a los propietarios”, que ha sido la menos votada, con un 11%. El planteamiento también es amplio; si bien una de las quejas de los propietarios son los okupas, y esta preocupación salía reflejada en otra pregunta, elegida por uno de cada cinco encuestados. El 8% restante o no sabe o no responde o ha dado otras respuestas.
Hacer frente a la crisis de la vivienda debe ser una prioridad europea
Estas respuestas tienen mucho valor porque, para los encuestados, “hacer frente a la crisis de la vivienda” debe ser el aspecto prioritario de cara a los presupuestos de la Comisión Europea. El 53% de los encuestados respondió esta opción, mientras que el 46% apuntó al apoyo al mundo rural, un 26% a la lucha contra el cambio climático, otro 26% a la investigación y la competitividad económica, un 25% a la gestión de la política migratoria y de asilo y un 15% a la seguridad y la defensa. En este caso se permitía respuesta múltiple.
