La Administración General del Estado tiene previsto contratar 27.232 nuevos trabajadores a través de la oferta pública de empleo correspondiente a este año, según ha detallado el Gobierno este martes. La convocatoria pone un énfasis especial en la incorporación de personal especializado en inteligencia artificial, tecnologías de la información y la comunicación y en la lucha contra los efectos de la emergencia climática. Se trata de un esfuerzo para modernizar las administraciones públicas y dotarlas de las herramientas y el talento necesarios para afrontar los retos de la próxima década.

Uno de los incrementos más significativos de la oferta afecta a los perfiles tecnológicos. El Gobierno convocará 1.700 plazas para especialistas en tecnologías de la información, lo cual representa un aumento del 42% respecto a la oferta anterior. Además, y por primera vez, se convocarán pruebas de acceso diferenciadas por especialidades dentro del Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información. Esta novedad tiene por objetivo captar expertos en inteligencia artificial, ciberseguridad y ciencia de datos, tres áreas donde el Estado necesita reforzar sus capacidades tanto para la prestación de servicios como para la regulación y supervisión.

Una transformación de la administración

El ministro de Transición Digital, Óscar López, ha defendido la oferta pública de empleo como una herramienta para "transformar la Administración" y no solo para cubrir las bajas. Según López, el objetivo es "tener una administración más eficaz y eficiente con el uso de la IA y con la creación de empleo público de calidad". Sus declaraciones ponen el acento en el cambio de modelo: no se trata solo de reponer a los jubilados, sino de reconvertir la administración para hacerla más ágil y preparada para el entorno digital. Las plazas de tecnólogos y especialistas en datos son clave en esta estrategia.

La oferta pública de empleo de 2026 incluye un total de 26.886 nuevas plazas para la Administración General del Estado. De estas, 20.541 corresponden al turno libre, mientras que 6.345 están destinadas a promoción interna. Aparte, se añaden 346 plazas de una oferta extraordinaria de personal específicamente diseñada para dar respuesta a la emergencia climática. Este último bloque incluye plazas para meteorólogos, ingenieros de montes, forestales y agentes medioambientales, perfiles que se consideran estratégicos para mitigar los efectos del cambio climático y adaptar las políticas públicas a la nueva realidad ambiental.

Si se tienen en cuenta las plazas ya anunciadas para la Policía Nacional, la Guardia Civil y las fuerzas armadas, la oferta pública de empleo supera las 37.000 plazas, una cifra ligeramente superior a la del año pasado. El Gobierno ha mantenido un ritmo elevado de contratación pública en los últimos ejercicios, con el objetivo de rejuvenecer las plantillas e incorporar nuevos perfiles profesionales que no existían hace una década. La seguridad ciudadana y la defensa continúan siendo áreas prioritarias, pero ganan peso las convocatorias vinculadas a la digitalización y la transición ecológica.

Transportes, economía y seguridad, otras áreas estratégicas

Fuera del ámbito tecnológico y climático, la oferta pública también destina recursos a otros departamentos considerados prioritarios. El Ministerio de Transportes aportará 601 plazas para mejorar las infraestructuras, mientras que el Ministerio de Economía dispondrá de 400 plazas para una estrategia comercial que incluye la expansión y el refuerzo del tejido productivo. Además, se convocarán 1.589 plazas de personal civil dependientes de los ministerios del Interior y de Defensa, para reforzar la seguridad pública, la protección de la ciudadanía y las capacidades de defensa del Estado.

La oferta pública de empleo de 2026 refleja una apuesta clara por la modernización del aparato del Estado. El envejecimiento de las plantillas y la jubilación de la generación del baby-boom habían hecho necesaria una reposición masiva, pero el gobierno quiere ir más allá y aprovechar este relevo generacional para transformar la administración desde dentro. La irrupción de la inteligencia artificial, la creciente amenaza de la ciberseguridad y la urgencia de la crisis climática han creado nuevas necesidades de personal especializado que hace unos años no existían. Con esta convocatoria, el ejecutivo espera empezar a cerrar la brecha de talento público en sectores estratégicos. El reto será diseñar unas pruebas de acceso que permitan atraer los mejores perfiles en un mercado laboral tecnológico muy competitivo.