El crecimiento económico está siendo uno de los grandes argumentos de Pedro Sánchez para defender la gestión de su gobierno. Pese a las turbulencias, en los últimos años las cifras de PIB son positivas gracias, en parte, a los fondos Next Generation, creados para impulsar a Europa a salir de la crisis de la pandemia y dilatados después por la invasión rusa de Ucrania. Ahora se agotan, pero para que la economía no se pare, Sánchez quiere captar 120.000 millones para su propio fondo, cuyo primer destino será la vivienda.
El presidente del Gobierno ha presentado finalmente este lunes el fondo España Crece, con la idea de que sea una continuación de los fondos europeos en tanto que impulsores del crecimiento económico. De hecho, nacerá de los propios NextGen, pues el nuevo fondo contará de entrada con 10.500 millones de euros que todavía quedan del Plan de Recuperación, pero el objetivo de España Crece es llegar a movilizar más de 100.000 millones más de inversores y fondos.
La vivienda se llevará casi uno de cada cinco millones de estos fondos: 23.000 millones de euros, entre públicos y privados, para construir 15.000 viviendas al año, según ha anunciado Sánchez. El peso lo llevarán los inversores, mientras que el sector público ayudará y “va a co-invertir con el sector privado, con posiciones minoritarias” y créditos y avales, ha explicado.
“Tenemos que construir más viviendas, y más vivienda pública y asequible, y la falta de financiación no puede ser un cuello de botella que impida la construcción”, ha añadido el presidente del Gobierno, que ha señalado la “crisis habitacional” como uno de los grandes problemas del país. “El Gobierno va a poner una alfombra roja” a los inversores, “pero no para especular”, sino para combatir dicha crisis.
El ICO, al mando del fondo
El fondo España Crece lo gestionará el Instituto de Crédito Oficial (ICO), que ya cuenta con fondos que moviliza, en forma de préstamos y avales, para que las empresas puedan hacer frente a inversiones. Con los 10.500 millones restantes de los NextGen, se estima que el ICO contará con 60.000 millones en total para esa labor. Pero, además, buscará otros 60.000 millones a través de deuda privada, inversores y fondos. De hecho, el Gobierno ya ha tenido contactos con estos últimos; sin ir más lejos, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, mantuvo reuniones hace pocas semanas en Davos.
Estos fondos se destinarán especialmente a algunos sectores concretos que el Gobierno considera claves. Además de la vivienda, irán a para a la industria, la energía, economía circular, agua, infraestructuras, digitalización, inteligencia artificial y seguridad.
Pedro Sánchez ha reivindicado reiteradamente los informes Draghi i Letta, que urgen a la Unión Europea a ganar competitividad. Este es, según el presidente, el principal objetivo del nuevo fondo, y ha puesto tres ejes: “la clave verde, la clave tecnológica y la clave social”. También ha recordado que Letta pide desarrollar un ecosistema de capital privado en Europa, como pretende con este nuevo fondo.
“Que España crece no es una opinión, es un hecho, pero tenemos que seguir creciendo en muchos ámbitos, como lo hemos hecho en los últimos años, con fundamentos sólidos y duraderos; sin dejar a nadie atrás, con justicia social, y sin destruir el planeta, con criterios de sostenibilidad”, ha añadido.
Sánchez ha destacado que los 120.000 millones que pretende movilizar corresponden al 7% del PIB español y se ha mostrado convencido que van a encontrar interés entre los inversores. “Somos un país solvente”, ha asegurado, y “los inversores lo saben, saben que estamos haciendo las cosas bien; mientras la inversión cae en todo el mundo, en España no ha dejado de crecer en la última deuda.