El Estado hará desmantelar los aerogeneradores de la plataforma de eólica marina Plemcat, prevista en el golfo de Roses (Alt Empordà), si se detecta impacto en las especies marinas protegidas y en las aves. El Ministerio para la Transición Ecológica, que ha publicado la DIA en el BOE, evaluará si las medidas correctoras que se implementen no son suficientes.
El Ministerio dio luz verde al proyecto el 23 de junio con la aprobación de la declaración de impacto ambiental (DIA) favorable. La resolución se aprobó, pero hasta este miércoles no se ha publicado oficialmente en el Boletín Oficial del Estado (BOE), donde se concretan los detalles técnicos de la plataforma y las consideraciones que se hacen.
Según la publicación consultada por la agencia de noticias ACN, la plataforma de ensayo —promovida por la Generalitat a través del IREC— constará de un polígono de 7,83 kilómetros cuadrados sobre una lámina de agua ubicada en la zona de la LEBA1 en el golfo de Roses. Constará, como ya se había anunciado, de tres prototipos de aerogeneradores – de Hive Wind Energy, X1Wind y Esteyco–. Cada uno tendrá una potencia máxima de 15 MW y las palas una altura máxima de 261 metros. El proyecto también establece que tendrán una capacidad nominal de generación conjunta simultánea de 30 MW. En el ámbito marino, prevé una boya de interconexión que incorporará los sistemas eléctricos, incluyendo la subestación de 66 kV.
Los prototipos se situarán a una distancia de entre 600 y 1.000 metros de la boya de interconexión y a más de 1.500 entre sí. En cuanto a la ocupación máxima por aerogenerador, la previsión es que no lleguen a los 2 kilómetros cuadrados, contando la plataforma de cimentación y el sistema de anclaje de fondo. Los aerogeneradores se situarán a 24 kilómetros en línea recta desde la playa de Sant Pere Pescador, y en aguas a profundidades de entre 125 y 140 metros.
Estarán balizados con un sistema que delimitará el contorno del área restringida a la navegación, y un sistema individual tanto para cada uno de los molinos como para la boya. Además, los prototipos incorporarán un sistema de balizamiento aéreo.
Con relación al cableado submarino, constará de dos partes. Por un lado, un cable dinámico que saldrá de la boya y, por el otro, uno estático, que supondrá la mayor parte del circuito de evacuación, con una longitud de 25,47 kilómetros y que conectará a través de una arqueta de transición con la línea de evacuación terrestre. La previsión es que esta infraestructura discurra enterrada completamente en el fondo marino.
La conexión marítimo-terrestre se hará a unos 50 metros de distancia en el límite de los Aiguamolls y a 30 metros de la carretera de Sant Martí d'Empúries. La subestación elevadora se ubicará en el término de Vilaür, y su línea de evacuación discurrirá por los términos de Sant Pere Pescador, L'Escala, L'Armentera, Ventalló, Sant Mori y Vilaür (Alt Empordà). El proyecto prevé, una vez salvados todos los trámites, que el plazo de ejecución de las obras para hacer la plataforma de ensayo sea de aproximadamente 19 meses.
Las consideraciones de la DIA
Aunque el Plemcat se ubicará en la zona aprobada en el año 2023 hasta los POEM de las cinco demarcaciones marinas españolas como único espacio marino donde se pueden instalar estas infraestructuras, la DIA hace algunas consideraciones al proyecto y fija obligaciones a sus promotores.
Entre ellas, la resolución establece que antes de empezar las obras se deberá hacer un estudio de la flora amenazada presente en el río Vell mediante un "censo exhaustivo y cartografía detallada", que deberá analizar la Dirección General de Políticas Ambientales y Medio Natural de la Generalitat. También que se adoptarán las medidas necesarias para no afectar la conectividad terrestre marina de esta zona.
Preservar el medio
Sobre el cable de evacuación submarino, en el tramo que afecta una pradera de una especie de fanerógama, detalla que debe hacerse utilizando las mejores técnicas que permitan "la mínima afectación" de su superficie, y, a la vez, permitan la "rápida recolonización" del espacio afectado. La DIA detalla que el Ministerio tiene identificada esta pradera, asociada a un hábitat de interés comunitario. En este sentido, detalla que se trata de la pradera cartografiada "más grande del litoral catalán (800 hectáreas) y una de las mejor conservadas". Además, remarca que se trata de un área de cría y alimentación de muchos invertebrados y peces, pero también de aves marinas.
Precisamente sobre la fauna, la resolución establece que cada aerogenerador deberá incorporar un sistema de seguimiento de la avifauna y que deberán contar con sensores acústicos en el interior de las palas que detecten el cambio de vibración que provoca el choque físico de un ave marina. Además, fija que, teniendo en cuenta "la sensibilidad del entorno para la pardela balear y el estado de amenaza de esta especie", el seguimiento deberá hacer una atención especial, además de informar al Ministerio de las medidas de seguimiento y de mitigación del impacto.
Además, en caso de detectar efectos negativos "significativos" en aves marinas, cetáceos o "cualquier otra especie protegida en el área de influencia del proyecto", se deberá comunicar a la Subdirección General de Biodiversidad del MITECO para adoptar las medidas correctoras y compensatorias que el organismo establezca.
En todos los casos, los incidentes relacionados con especies protegidas deberán incluir un "esfuerzo" para incrementar la intensidad de las medidas de protección de la especie afectada. En caso de que se detecte que las medidas adoptadas de acuerdo con el Ministerio "no son suficientes para evitar impactos repetidos en la especie afectada", se dictará la parada "definitiva" del funcionamiento del aerogenerador, que "deberá ser desmantelado por el promotor con la máxima brevedad". Excepto, añade la resolución, que el organismo competente autorice la continuidad con nuevas condiciones donde no sean posibles nuevos accidentes.
En la zona afectada, de hecho, se han detectado una treintena de especies de aves, el 43% de las cuales migratorias, un 37% invernantes y un 17% sedentarias. Entre estas últimas, destaca la gaviota, el cormorán, catalogado como "vulnerable". Ambas nidifican en los acantilados del Cap de Creus. En cuanto a las especies "residentes", se encuentra la pardela mediterránea (catalogada como vulnerable) y la balear, que está en "peligro de extinción". Además, la zona donde se ubica el proyecto está definida en el plan de recuperación de la gaviota de Audouin en Catalunya, como área de alimentación de la especie.
Entre la fauna marina, hay especies como la cazón, el tiburón peregrino y se han realizado avistamientos de mantas. El ámbito del proyecto también incluye un ámbito importante para tiburones y rayas, especialmente de tintoreras. Además, se trata de un área con una importante presencia de delfín mular y rorcual común, ambas especies catalogadas como "vulnerables", además del delfín listado.
Sobre esto, la Subdirección del Ministerio señala que, en el borrador de los planes de conservación de cetáceos que se están desarrollando, el proyecto coincidiría con un "área crítica" para el delfín mular y un "área sensible" para el rorcual común y el delfín listado.
Por otro lado, el estudio de impacto indica que el proyecto coincide en diversos espacios protegidos como la Red Natura 2000.