El endeudamiento de los hogares y las empresas marcó nuevos mínimos históricos en el segundo trimestre de 2026. La deuda consolidada de las familias bajó hasta el 41,9% del PIB, la cifra más baja desde 1999; mientras que en el caso de las empresas supuso el 61,9% del PIB, el mínimo desde 2001.
En términos absolutos, el endeudamiento de los hogares se situó en los 729.000 millones de euros, un 1,5% más que en el mismo periodo del año anterior (718.000), según los datos que ha difundido este jueves el Banco de España.
El supervisor ha detallado que la riqueza financiera neta de los hogares aumentó hasta los 2,8 millones, un 161,8% del PIB. El aumento se explica por las revalorizaciones de los activos, especialmente de las participaciones en el capital y fondos de inversión, y compensado, en parte, con la evolución a la baja de efectivo y depósitos.
El supervisor constata que el avance de la riqueza neta se explica principalmente por las revalorizaciones de los activos, especialmente de las participaciones en el capital y fondos de inversión. En cuanto a las transacciones netas, se mantienen en línea con el promedio desde 2022.
El pasivo empresarial
Por otro lado, la deuda consolidada empresarial aumentó a 1.077 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, frente a los 1.055 millones registrados en junio de 2025. Sin embargo, su peso frente al PIB disminuyó hasta el 61,9%, marcando el nivel más bajo registrado desde el tercer trimestre de 2001.
En cuanto a los pasivos, las operaciones consolidadas totales en términos acumulados se situaron en el segundo trimestre de 2026 en un 4,5% del PIB, frente al 2,9% promedio desde 2022. Se produjo una menor emisión de acciones no cotizadas y otras participaciones, que fue más que compensada con la evolución de las operaciones en el caso del resto de instrumentos.