Como cada año, el primer sábado del mes de julio se conmemora el Día Internacional de las Cooperativas, que este año responde al lema Las cooperativas promueven soluciones inclusivas y sostenibles para un mundo mejor. La reivindicación se hace como modelo empresarial que genera empleo, cohesión social y desarrollo territorial y que, por tanto, está cogiendo vuelo en todo el mundo, donde hay repartidas más de 3 millones de cooperativas que generan el 10% del empleo mundial, según destaca la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES).
En Catalunya también tienen un peso importante que va creciendo año tras año. Los datos del Observatorio del Trabajo y Modelo Productivo de la Generalitat muestran cómo en los últimos 10 años (2014-2025) este modelo empresarial ha crecido un 15,3%, pasando de 4.177 empresas registradas a 4.816, es decir, 639 más. El número de empresas representa prácticamente el 20% (19,70%) de todas las cooperativas activas en España.
El 74% de las existentes se ha creado como empresas de trabajo asociado, es decir, donde los trabajadores son a la vez dueños y trabajadores, pero que se gestionan como una empresa privada a fin de obtener el máximo rendimiento. Cabe decir que, por ley, una empresa de trabajo asociado se puede formar con un mínimo de tres socios trabajadores. Es por ello que no obtiene que siete de cada 10 cooperativas estén bajo este marco de gestión. Su progresión desde 2014 es del 13,4%, de forma que han pasado de 3.133 a 3.553 empresas.
También son importantes las actividades agroalimentarias cooperativistas, unas 410 en toda Catalunya, con datos de finales de 2025. Seguidas de las cooperativas de servicios (265), de consumidores y usuarios (219), de viviendas (114) y cooperativas integrales —que cumplen finalidades propias de diversas clases de cooperativas y unifican las diversas actividades en una sola cooperativa de primer grado— (102). También hay 72 cooperativas en el campo de la enseñanza y 69 de segundo grado —una sociedad formada principalmente por otras cooperativas (llamadas de primer grado) que se unen para colaborar, integrar sus negocios o ganar fuerza en el mercado—.
La gran concentración en la demarcación de Barcelona
Una segunda característica del mundo cooperativo en Catalunya es la concentración de proyectos cooperativos en la demarcación de Barcelona, con mucha diferencia al resto de provincias. Las comarcas de Barcelona agrupan hoy por hoy el 70% de las cooperativas, unas 3.368, en una proporción que ha sido así desde 2014.
El ecosistema de cooperativas de la provincia de Barcelona ha crecido un 23% en los últimos diez años (2014-2025). Con los datos actualizados a finales del primer trimestre de 2026, la cifra había subido a 3.374 empresas. Mientras que, a finales del pasado marzo, eran 525 las de Lleida, 336 las de Tarragona y 321 las de Girona. Las cooperativas de trabajo asociado, que nacen con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las personas trabajadoras, son las más numerosas, con 2.624 empresas en Barcelona. Les siguen las cooperativas de servicios, con 217 altas, y las de consumidores y usuarios, con 162.
Desde la Diputació de Barcelona se remarca que la economía social y solidaria es una de las novedades más importantes en la agenda del desarrollo local de los municipios de la provincia durante la última década. Este tipo de proyectos genera empleo arraigado al territorio, distribuye la riqueza de forma más equitativa y aporta resiliencia a las economías locales, indican desde la institución, y se subraya que las cooperativas se convierten en elementos clave para afrontar retos como el despoblamiento, la transición ecológica, la incorporación de la perspectiva de género o la cohesión social.
Como explica la diputada de Desarrollo Económico y Turismo, Ana Maria Martínez, "el cooperativismo no es solo una forma de hacer empresa. Es una apuesta por un modelo económico más justo, arraigado y democrático". Por esta razón, añade, "desde la Diputació de Barcelona defendemos e impulsamos este modelo porque genera oportunidades, cohesión y futuro para nuestros municipios".
La economía social da respuesta a nuevas necesidades. "Ante los grandes retos de nuestro tiempo -la transición ecológica, la cohesión social o la lucha contra las desigualdades- el cooperativismo ofrece respuestas reales y efectivas. Por eso, reafirmamos nuestro compromiso político de impulsarlo como una de las prioridades del desarrollo económico local", señala la diputada.
Martínez también explica que la corporación y los entes locales son agentes activos de este proceso: "El mundo local ha sido decisivo en el crecimiento de la economía social y solidaria, y la Diputació de Barcelona ha ejercido un liderazgo claro apoyándola con recursos, estrategia y acompañamiento. Apostamos por fortalecer este ecosistema porque es clave para una economía más resiliente y equilibrada. El impulso de la economía social y solidaria forma parte de la agenda política de la Diputació para avanzar hacia un modelo económico más inclusivo, sostenible y al servicio de las personas".
En España, el cooperativismo está formado por más de 24.435 cooperativas, dedicadas a diversas actividades: la agricultura, la ganadería o la industria agroalimentaria, hasta la enseñanza, el trabajo asociado, la sanidad, los cuidados y servicios sociales o la distribución farmacéutica. De hecho, España es un referente en Europa, ya que concentra el 9% del total de la Unión Europea.
Un peso que también se refleja en el número de puestos de trabajo. España es el 26% de los 163 millones de socios cooperativistas que hay en Europa, repartidos entre más de 250.000 entidades.
