La economía catalana ha comenzado el año con un ritmo de crecimiento superior al del conjunto del Estado y muy por encima del de la Unión Europea. Según la estimación avanzada publicada este viernes por el Instituto de Estadística de Catalunya, el PIB aumentó un 2,9% en términos interanuales entre enero y marzo. Esta cifra sitúa a Catalunya dos décimas por encima de la variación experimentada por la economía española en el mismo período, que fue del 2,7%, y muy por encima del crecimiento del 1,0% registrado en la UE. En términos intertrimestrales, Catalunya creció un 0,6%, la misma tasa que España y cinco décimas más que la media comunitaria (0,1%).
Todos los sectores de actividad mantienen tasas de variación positivas, pero con comportamientos dispares. La gran sorpresa positiva ha sido el sector servicios, que ha registrado un incremento interanual del 3,7%, ocho décimas por encima del 2,9% del cuarto trimestre de 2025. Según los indicadores de actividad disponibles, las ramas que más han contribuido a este impulso son la hostelería y la restauración, que se benefician de la buena temporada turística; las actividades de programación y consultoría informática, que continúan con su tendencia alcista; y el comercio al por menor, que ha mantenido un buen ritmo de ventas. Esta aceleración de los servicios contrasta con la moderación observada en los sectores productivos de bienes.
La industria modera su crecimiento
El sector industrial ha registrado una tasa interanual del 0,6%, seis décimas menos que el 1,2% del trimestre anterior. A pesar de esta desaceleración, el balance continúa siendo positivo. Las ramas que más han contribuido al crecimiento industrial han sido la industria farmacéutica, que mantiene un buen ritmo de exportaciones; la fabricación de maquinaria y equipo; y la industria de reparación de maquinaria, que refleja la alta ocupación de la capacidad productiva. La desaceleración industrial se explica, en parte, por el impacto del encarecimiento de la energía y por la moderación de la demanda en algunos mercados europeos.
El sector de la construcción ha mostrado una tasa de variación del 1,2%, un punto y ocho décimas inferior al 7,2% registrado en el último trimestre de 2025. La desaceleración es significativa, pero la construcción continúa siendo uno de los sectores con mejor comportamiento en términos de creación de ocupación. El sector agrícola, por su parte, ha registrado una variación interanual del 1,2%, después de un año 2025 en que acumuló tasas positivas elevadas gracias a la recuperación de las cosechas. Las condiciones climáticas favorables del primer trimestre han permitido consolidar esta tendencia.
Catalunya mantiene el diferencial positivo respecto al área euro
La evolución del PIB catalán confirma que la economía de la región mantiene un diferencial positivo respecto a la media de la economía española y, muy especialmente, respecto a la de la zona euro. Este diferencial se explica por la mayor exposición de Catalunya a los sectores industriales y de servicios avanzados, que están creciendo a un ritmo más elevado que las economías más dependientes del consumo interno o de la energía. Los analistas consultados destacan, sin embargo, que la desaceleración de la industria y la construcción son una señal de alerta que habrá que seguir en los próximos trimestres. El impacto de la guerra en Oriente Medio en los precios de la energía y la incertidumbre geopolítica continúan siendo los principales riesgos para el mantenimiento del ritmo de crecimiento.
Más allá de los datos coyunturales, el informe del Idescat pone de manifiesto un cambio estructural en la economía catalana. Las actividades de programación y consultoría informática, junto con la industria farmacéutica y los servicios profesionales, se están consolidando como los principales motores del crecimiento. Estos sectores, que son intensivos en capital humano y en tecnología, permiten a Catalunya mantener un ritmo de crecimiento superior al de la media europea incluso en un contexto de crisis energética. El reto para los próximos años será mantener esta especialización sin descuidar los sectores tradicionales, que todavía dan empleo a una parte importante de la población activa. La evolución del primer trimestre de 2026 es, en conjunto, positiva, pero no permite cantar victoria ante la incertidumbre global.
