La deuda de las administraciones públicas en el Estado se situó en julio en el 99,9% del PIB, lo que supone un descenso de 2,4 puntos porcentuales respecto al mismo mes del año anterior y permite a la ratio bajar del 100% por primera vez desde febrero de 2020, antes de la pandemia, según los datos avanzados por el Banco de España. Sin embargo, en términos absolutos, la deuda pública ha seguido creciendo. El saldo ha alcanzado los 1,744 billones de euros, un 3,8% más que en julio de 2025. La evolución refleja una nueva reducción de la deuda en relación con el tamaño de la economía, aunque el volumen total de endeudamiento sigue aumentando. Esta combinación se explica por el crecimiento del PIB, que ha sido superior al aumento de la deuda, lo que ha permitido reducir la ratio.
Por subsectores, la deuda del Estado ha alcanzado los 1,589 billones de euros, un 4,2% más que un año antes, y se ha situado en el equivalente al 91% del PIB. Esta cifra representa la parte más importante de la deuda total de las administraciones públicas y refleja el peso del gobierno español en el endeudamiento del conjunto del sector público. La deuda de las otras unidades de la Administración ha ascendido a 31.000 millones, un 10,5% menos que en julio de 2025, y ha representado el 1,8% del PIB. Esta reducción contrasta con el aumento generalizado del resto de subsectores e indica una evolución diferenciada dentro de la estructura del Estado. La deuda de la Seguridad Social se ha situado en 136.000 millones de euros, un 7,9% más que un año antes y equivalente al 7,8% del PIB. El Banco de España explica que este incremento se debe a los préstamos concedidos por el Estado a la Tesorería General de la Seguridad Social para financiar su desequilibrio presupuestario. Estos préstamos han sido una constante en los últimos años y reflejan las dificultades financieras del sistema de pensiones.
La deuda de las comunidades autónomas sube y la de los ayuntamientos baja
En cuanto a las administraciones territoriales, la deuda de las comunidades autónomas ha alcanzado los 349.000 millones de euros, equivalente al 20% del PIB, después de aumentar un 2,7% respecto a julio del año pasado. Este incremento refleja las necesidades de financiación de los gobiernos regionales, que en los últimos años han tenido que hacer frente a un aumento del gasto en servicios públicos como la sanidad y la educación. En cambio, la deuda de las corporaciones locales ha descendido un 7,9% interanual, hasta situarse en 22.000 millones de euros, el equivalente al 1,2% del PIB. Esta reducción indica una mejora de la situación financiera de los ayuntamientos, que han podido reducir su endeudamiento gracias al aumento de los ingresos y a la contención del gasto.
Desde diciembre del año pasado, el saldo de deuda del conjunto de las administraciones públicas ha aumentado en 45.700 millones de euros. De esta cantidad, 40.600 millones corresponden al incremento de la deuda del Estado, mientras que la de las comunidades autónomas ha aumentado en 7.700 millones y la de las corporaciones locales, en 900 millones. Por el contrario, la deuda de otras unidades de la Administración del Estado se ha reducido en 3.200 millones. Por instrumentos, todos han registrado incrementos interanuales. Los valores a largo plazo han aumentado un 2,4% y los préstamos con vencimiento superior a un año, un 5,1%, mientras que los instrumentos a corto plazo han registrado un crecimiento mucho más elevado, del 24,9%. Este aumento de los instrumentos a corto plazo puede responder a las necesidades puntuales de liquidez de las administraciones y a las condiciones del mercado en el momento de emitir deuda.
