Muchos propietarios desconocen que los muebles y electrodomésticos de una vivienda en alquiler pueden ayudarles a pagar menos IRPF en la declaración de la Renta. Elementos como sofás, camas, mesas, frigoríficos o lavadoras pueden incluirse entre los gastos deducibles, siempre que cumplan los requisitos marcados por Hacienda.

Esta posibilidad no es nueva, aunque ha vuelto a ganar protagonismo durante la campaña de la Renta 2025 (la actual) tras difundirse en internet mensajes que aseguran que estos gastos pueden deducirse al 100%. Sin embargo, la realidad es algo más compleja.

La posibilidad está recogida desde hace años en la normativa tributaria y en distintos criterios de la Dirección General de Tributos (DGT). Pero la Agencia Tributaria no suele permitir descontar el coste total de estos bienes en una sola declaración. Como los muebles y electrodomésticos pierden valor con el tiempo, la deducción se aplica de forma gradual mediante el sistema de amortización.

Por norma general, Hacienda permite amortizar el mobiliario al 10% anual sobre su precio de compra. Así, un propietario que invierta 5.000 euros en equipar una vivienda alquilada podría deducirse alrededor de 500 euros al año durante una década.

Entre las deducciones, la Agencia Tributaria admite gastos relacionados con camas, armarios, mesas, sillas, sofás, frigoríficos, hornos, lavadoras o lavavajillas, siempre que formen parte de una vivienda alquilada y estén vinculados a la obtención de rendimientos del capital inmobiliario.

Para beneficiarse de esta ventaja fiscal, es imprescindible conservar las facturas y demostrar que los muebles forman parte del inmueble arrendado. Además, Hacienda distingue entre una simple reparación y una inversión que puede amortizarse, por lo que conviene revisar cada caso.

En definitiva, sí es posible incluir muebles y electrodomésticos del piso alquilado en la declaración de la Renta, pero no suele hacerse de una sola vez. La clave está en aplicar correctamente la amortización y respetar los límites establecidos por la normativa fiscal.