Retoques estéticos, vacaciones, coche nuevo, móvil a plazos, estudios, gastos con tarjeta… El crédito al consumo vive un auténtico boom en España. Los préstamos destinados a financiar este tipo de gastos han alcanzado el nivel más alto de la historia y rozan ya los 120.000 millones de euros, una cifra que supera incluso la registrada antes del estallido de la crisis financiera de 2008.

Según los últimos datos del Banco de España recopilados por ON ECONOMÍA, las familias han solicitado a las entidades financieras 11.500 millones en los últimos doce meses, de los que 3.400 millones se han solicitado entre enero y mayo del 2026, y deben actualmente a los bancos 119.065 millones de euros en créditos al consumo. Se trata del saldo vivo —el dinero que aún queda por devolver— más elevado de toda la serie histórica. 

El crecimiento no responde a un hecho puntual. De hecho, el crédito al consumo lleva ya nueve meses consecutivos avanzando a ritmos de dos dígitos. Desde agosto de 2025 no ha dejado de acelerarse y, solo en lo que va de año, ha registrado aumentos del 12% en enero, 13% en febrero, 12% en marzo, 13% en abril y otro 12% en mayo.

Detrás de estas cifras hay miles de operaciones para financiar gastos cotidianos y personales. Los préstamos al consumo sirven para comprar un vehículo, costear estudios, acometer reformas en el hogar, adquirir electrodomésticos o dispositivos electrónicos, pagar viajes o aplazar las compras realizadas con tarjeta de crédito.

En los últimos años también han ganado protagonismo otros usos, como la financiación de tratamientos estéticos. Cada vez es más habitual recurrir a estos préstamos para pagar intervenciones dentales, tratamientos de fertilidad o retoques, gastos que muchas familias prefieren fraccionar. A ello se suma el fuerte impulso de las reformas de viviendas, favorecido por récord de venta de viviendas de los últimos años y por el interés de muchos propietarios en mejorar sus inmuebles antes de venderlos para revalorizarlos.

El récord llega, además, antes del verano, una de las épocas del año en las que tradicionalmente aumenta la contratación de este tipo de financiación para financiar las vacaciones y otros gastos estacionales, por lo que el saldo podría seguir aumentando en los próximos meses.

Las cifras superan a las de antes de la crisis financiera

Las cifras actuales dejan atrás las registradas antes de la crisis financiera. Entre julio de 2007 y marzo de 2009, el saldo del crédito al consumo se mantuvo por encima de los 100.000 millones de euros y alcanzó un máximo cercano a los 109.000 millones durante el verano de 2008, justo antes del estallido de la burbuja inmobiliaria.

Después, inició una larga caída que llevó el saldo a unos 56.000 millones de euros en la primera mitad de 2015. Once años después, prácticamente se ha duplicado. Solo entre enero y mayo de este año, las familias han incrementado su deuda en crédito al consumo en unos 680 millones cada mes. 

Estos datos del Banco de España, sin embargo, reflejan únicamente la financiación concedida por las entidades de crédito —bancos y antiguas cajas de ahorro— y no incluyen la actividad de las financieras especializadas en consumo, como las vinculadas a grandes cadenas de distribución, entre ellas El Corte Inglés, Carrefour o MediaMarkt. Por tanto, el volumen real de crédito destinado al consumo es todavía mayor.

La banca presume del crecimiento del crédito

Ante un 2026 en el que se espera una ligera caída en la venta de hipotecas, los bancos llevan meses presumiendo del fuerte crecimiento que están registrando en el crédito al consumo y así queda registrado en sus cuentas. CaixaBank, el mayor banco por volumen de activos, tiene concedidos 23.251 millones de euros en crédito al consumo, casi una quinta parte de todo el saldo existente en España. La entidad registró un crecimiento interanual del 12,3% en esta cartera, por encima del avance del crédito a empresas (8,8%) y del conjunto de la financiación a los hogares (6,7%).

El Sabadell también destacó al cierre del primer trimestre que el crédito al consumo es el negocio que más está creciendo dentro de su actividad, con un incremento del 15%, superior al de las hipotecas, la financiación empresarial o el crédito al sector público. Por su parte, Unicaja comunicó un crecimiento del 30% en la financiación al consumo concedida a particulares, una muestra de que el fuerte tirón de este mercado se extiende a todo el sector financiero.