La conselleria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat ha intensificado las inspecciones de oficio con el objetivo de verificar el cumplimiento de la normativa vigente y de prevenir posibles prácticas abusivas en las relaciones comerciales entre viticultores y empresas compradoras de uvas.
Se han reforzado los controles sobre los contratos de compraventa de uvas destinados a la elaboración de vino y de cava, y su adecuación a la Ley 12/2013 de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria, según ha informado el Govern en un comunicado.
Estas actuaciones se producen al inicio de la vendimia y responden al "malestar" de las organizaciones agrarias que han expresado ante posibles prácticas abusivas.