La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha dado a conocer que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) está intensificando la supervisión sobre la evolución de los precios en las 12.000 gasolineras que operan en el Estado. Esta medida se adopta en el contexto de las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, que han provocado un incremento significativo en la cotización del crudo en los mercados internacionales y generan incertidumbre sobre la evolución de los precios energéticos.

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros celebrada este martes, Aagesen ha revelado que el pasado viernes remitió una comunicación oficial a la presidenta de la CNMC, Cani Fernández, en la que solicitaba al organismo que reforzara su labor de vigilancia sobre el mercado energético. "El pasado viernes tuve la ocasión de remitir una carta a la presidenta de la CNMC donde le hacía una solicitud y es maximizar la supervisión del impacto de esta subida de precios en los mercados mayoristas o los mercados minoristas energéticos", ha explicado la ministra.

La titular de Transición Ecológica ha recordado que la CNMC desarrolla esta función de manera continuada, con independencia de la coyuntura internacional, pero ha enfatizado la importancia de reforzar los controles en un momento de especial volatilidad como el actual. "La supervisión la hacen de manera constante y están supervisando las 12.000 gasolineras que existen en nuestro territorio, monitorizando si hay algún tipo de actuación que no cumpla con lo que es la normalidad en este contexto que sin duda es bastante complicado", ha declarado Aagesen.

La ministra ha puesto énfasis en el carácter preventivo de esta supervisión, que tiene como objetivo detectar posibles prácticas irregulares que pudieran aprovechar el alza de los precios del petróleo para aplicar incrementos injustificados a los carburantes. Según ha explicado, la CNMC analizará si los incrementos aplicados por los diferentes operadores responden a variables objetivas del mercado o si, por el contrario, se detectan comportamientos que puedan vulnerar la normativa de competencia o constituir prácticas contrarias a la libre concurrencia.

Alcance de la supervisión y coordinación institucional

El control solicitado por el ejecutivo abarca tanto los mercados mayoristas como los minoristas de energía, con especial atención al sector de los carburantes de automoción por su incidencia directa en los presupuestos familiares y en la actividad económica. Aagesen ha subrayado que la CNMC dará cuenta de los resultados de su labor de vigilancia, que se extiende también a los mercados eléctricos, en el marco de sus funciones como organismo regulador independiente con capacidad sancionadora.

"Esta es la labor de la CNMC y estoy convencida de que, como organismo independiente, ellos también harán su valoración de qué es lo que está pasando de manera constante", ha incidido la vicepresidenta tercera, que ha evitado avanzar posibles medidas adicionales antes de conocer los resultados de la investigación que está llevando a cabo el organismo que preside Cani Fernández. No obstante, ha dejado claro que el ministerio permanecerá atento a la evolución de los acontecimientos y no descarta adoptar nuevas iniciativas si la situación lo requiere.

La iniciativa del ministerio responde a la escalada de tensiones en Oriente Medio, donde los enfrentamientos entre Irán, Israel y Estados Unidos han generado una ola de incertidumbre en los mercados energéticos internacionales. Esta situación ha provocado un repunte en la cotización del barril de crudo, que en los últimos días ha registrado fluctuaciones significativas, lo cual suele traducirse en incrementos en los precios de los carburantes que pagan los consumidores finales en las gasolineras. El conflicto en la región, que afecta a una de las zonas de mayor producción y tránsito de petróleo del mundo, ha elevado las primas de riesgo y alimenta las expectativas de tensiones prolongadas en el suministro energético global. Este escenario de volatilidad aconseja, según el criterio del ejecutivo, extremar la vigilancia para evitar que se produzcan movimientos especulativos en el mercado interior que puedan agravar el impacto de la coyuntura internacional sobre la economía española.

La CNMC ha desarrollado en los últimos años diversas actuaciones de investigación y supervisión del mercado de distribución de carburantes en España, que han dado lugar a expedientes sancionadores por prácticas contrarias a la competencia en diferentes ámbitos territoriales. El organismo dispone de herramientas de análisis y monitorización que le permiten detectar comportamientos anómalos en la evolución de los precios y actuar en consecuencia para preservar la libre competencia. Ante este nuevo episodio de inestabilidad internacional, el Gobierno ha considerado necesario activar mecanismos de control reforzados para garantizar que las subidas de precios respondan exclusivamente a factores objetivos vinculados a la cotización internacional del crudo y no a prácticas especulativas o de coordinación entre operadores que puedan distorsionar la competencia en el mercado de distribución de carburantes en España. La CNMC deberá elevar un informe detallado sobre los resultados de esta supervisión intensificada en las próximas semanas.