Catalunya alcanzó en 2025 el nivel más elevado de actividad emprendedora de toda la serie histórica. La tasa de actividad emprendedora se disparó hasta el 9,7%, una cifra que no se había visto nunca desde que el informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) empezó a recoger datos en el año 2004. El consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, ha expresado su satisfacción por el hito alcanzado con la conciencia de que todavía queda camino por recorrer. La cifra representa un salto considerable respecto al 8,6% registrado en 2024, es decir, casi un punto porcentual más en solo doce meses. Para contextualizar, hay que tener presente que la tasa mide el porcentaje de población adulta que está implicada en la creación de empresas de hasta tres años y medio de antigüedad.
El dato catalán, según recoge la Agència Catalana de Notícies, no solo es relevante en clave interna. También lo es cuando se compara con el entorno. La tasa del 9,7% se sitúa por encima de la media española, que es del 7,8%, y prácticamente se alinea con la de las economías europeas descritas como "de altos ingresos", que se sitúa en el 9,8%.
Esta comparación es especialmente significativa porque indica que Catalunya no solo lidera dentro del Estado, sino que compite en igualdad de condiciones con los países de su entorno que tienen los niveles de renta y desarrollo más elevados. No se trata de una posición anecdótica, sino de una ubicación que coloca el tejido emprendedor catalán en el mapa de las regiones europeas más dinámicas en este ámbito. Sàmper considera que "Catalunya siempre ha sido una comunidad muy emprendedora".
La voluntad de emprender se dispara
Según los datos del informe GEM, el 19,8% de la población adulta catalana manifiesta la voluntad de emprender en los próximos tres años. Esto quiere decir que prácticamente una de cada cinco personas tiene en mente la idea de poner en marcha un proyecto empresarial a corto o medio plazo. La cifra se sitúa claramente por encima de la media española, que es del 13,8%, y también supera la media europea, que es del 17,2%. Este indicador es importante porque anticipa lo que puede pasar en los próximos ejercicios.
Si una parte significativa de estas intenciones se materializa, Catalunya debería mantener o incluso aumentar su tasa de actividad emprendedora en los próximos años. El conseller Sàmper reitera que "hay cantera". Con esta expresión, el titular de Empresa y Trabajo quiere subrayar que la base sobre la que construir ya existe y que el potencial humano está disponible. Lo que hace falta, dice, es asegurar que este potencial se convierta en realidad y que las empresas que se crean no se queden pequeñas.
Uno de los aspectos más destacados del informe es la evolución del emprendimiento femenino. La tasa femenina ha aumentado hasta el 9,6%, una cifra que prácticamente iguala la masculina, situada en el 9,8%. La diferencia entre ambas es, por lo tanto, de solo dos décimas. Esta convergencia es el resultado de una tendencia que se ha ido consolidando en los últimos años. Sàmper ha aplaudido que la distancia "se haya acortado muchísimo" y se ha mostrado "convencido" de que en los próximos ejercicios la tasa de emprendimiento femenino acabará superando la masculina. "Sería extraordinario que la tasa femenina pueda crecer al nivel que se merece", ha afirmado.