El precio medio del menú del día en el Estado se ha situado en 14,7 euros. La cifra representa un incremento del 3,5% respecto a 2025, cuando el precio medio era de 14,2 euros. Dentro de este panorama, Catalunya se sitúa entre los territorios con los precios más altos, con un coste medio de 15,7 euros por menú, solo por detrás del País Vasco, que encabeza la clasificación con 16,3 euros, y por delante de las Balears, que se sitúan en 16 euros. Estos tres territorios son los únicos que superan la barrera de los 15 euros, de manera que el menú del día en Catalunya se encuentra más de un euro por encima de la media estatal. El menú del día sigue siendo un recurso económico especialmente relevante para las personas trabajadoras que comen fuera de casa durante la jornada laboral. La evolución del precio del menú, según una encuesta de Hostelería de España, se produce en un contexto de encarecimiento de los costes.
El IPC general de septiembre se situó en el 4,9% interanual, por encima de los precios de restauración, que aumentaron un 4,3%, mientras que los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un incremento del 2,7%. A pesar de la moderación de la subida media de los alimentos, algunos productos básicos para el sector mantienen incrementos especialmente intensos, como los huevos (+12,3%), las legumbres y hortalizas (+9,8%), la carne de ternera (+7,9%) o el pescado fresco y congelado (+4,5%). A estas presiones se suman el fuerte incremento de los productos energéticos (+21,7%), y en concreto la electricidad (+11,4%), y el aumento de los costes laborales de la restauración, que avanzaron un 1,5% en el primer semestre.
Un escenario que complica la rentabilidad
Este conjunto de factores continúa estrechando los márgenes de los establecimientos. Aunque la facturación de la restauración creció un 2,7% de media hasta julio, la evolución de la actividad, una vez eliminado el efecto de los precios, mostró una caída del 1,6%. Este dato indica que, a pesar del aumento nominal de la facturación, el volumen real de negocio se ha reducido, lo que dificulta la capacidad de los establecimientos de absorber los incrementos de costes sin trasladarlos a los precios. En este sentido, el sector se encuentra en una situación en la que debe elegir entre mantener los precios y sacrificar margen o subirlos y arriesgarse a perder clientes, una disyunción que no siempre es fácil de resolver.
La encuesta incorpora también un bloque cualitativo que permite profundizar en la realidad del menú del día desde la perspectiva de los establecimientos. Las respuestas reflejan el valor que continúa teniendo esta fórmula para atraer clientes y fidelizarlos, así como los retos que supone mantener su calidad en un contexto de aumento de costes. El precio cerrado y previsible es el principal motivo de elección del menú del día, señalado por el 34,5% de los establecimientos. A continuación se sitúan la cocina casera o tradicional, con un 21,8%, y la rapidez durante la jornada laboral, con un 19,3%. La mejor relación calidad-precio frente a pedir a la carta reúne el 13,4% de las respuestas.
La cocina tradicional continúa teniendo un peso central en la oferta de los establecimientos. El 84,9% de los restaurantes incorpora platos españoles o regionales al menos un día a la semana y el 50,4% lo hace cada día. Este resultado confirma la función del menú como escaparate cotidiano del recetario local y regional, y explica por qué esta fórmula continúa siendo atractiva para un público que busca una experiencia gastronómica cercana y reconocible. La presencia habitual de platos tradicionales también contribuye a diferenciar la oferta de los establecimientos respecto a otras fórmulas más estandarizadas.
Adaptación a las necesidades alimentarias
La adaptación a las diferentes necesidades alimentarias está ampliamente extendida entre los establecimientos encuestados. El 54,6% permite modificar el menú de forma habitual y el 34,5% lo hace bajo petición. En conjunto, el 89,1% ofrece algún grado de adaptación, mientras que un 7,6% no lo hace actualmente y un 3,4% está valorando incorporarlo. Esta flexibilidad es especialmente relevante en un momento en que las preferencias y las necesidades de los consumidores son cada vez más diversas, y en que alergias, intolerancias y dietas específicas tienen un peso creciente en la demanda.
Casi uno de cada dos restaurantes, el 47,1%, ofrece medio menú, una alternativa al menú completo que amplía las opciones para quien busca ajustar cantidad, tiempo o presupuesto. En cuanto al menú del día para llevar, ya está implantado en el 68,7% de los establecimientos que respondieron a esta cuestión. Entre quienes no lo ofrecen, el 13% no aprecia un impacto relevante y el 9,6% considera que complicaría la operativa. Un 6,1% cree que podría aumentar las ventas y un 2,6% que ayudaría a captar nuevos clientes. Estos datos sugieren que el formato para llevar tiene todavía recorrido en una parte del sector, aunque su adopción depende de factores como la ubicación del establecimiento y el perfil de la clientela.