Catalunya ha contabilizado 93 muertes por accidentes laborales entre enero y septiembre de este año, según los datos que el Observatori del Treball i Model Productiu del Govern ha actualizado este viernes. Esta cifra supone un 24% más que en el mismo periodo del año pasado, cuando se registraron 75. Para encontrar un número tan elevado en este tramo del año, hay que remontarse a 2009, cuando se notificaron 122 accidentes laborales mortales entre enero y septiembre. La comparación con este dato histórico permite situar la magnitud del incremento actual y constatar que el descenso que se había ido produciendo en las últimas décadas no ha continuado en el mismo sentido durante este ejercicio.
Del total de personas que han perdido la vida este año, 67 han muerto mientras trabajaban, mientras que en el mismo periodo de 2025 esta cifra había sido de 62. Las 26 restantes han muerto yendo o volviendo del trabajo, el doble que las 13 del año pasado. El aumento de los accidentes in itinere es especialmente relevante y contribuye de manera notable al incremento global de la siniestralidad mortal. Este tipo de accidente, que se produce en el desplazamiento entre el domicilio y el lugar de trabajo, acostumbra a estar relacionado con factores como la movilidad, las condiciones de las vías y la duración de los trayectos, y su evolución se puede seguir a través de las estadísticas que elabora el Observatori.
Aparte de los casos mortales, hasta septiembre se han registrado 555 siniestros graves, un 3,8% menos que los 577 de los nueve primeros meses de 2025. Si se mira solo el mes de septiembre, ha habido ocho accidentes laborales mortales: seis durante la jornada laboral, uno más que en septiembre del año pasado, y dos yendo o volviendo del trabajo, la misma cantidad que en 2025. En conjunto, las defunciones por accidentes laborales han crecido un 14,3% interanual. Este dato mensual confirma que la tendencia al alza no se limita a un momento puntual del año, sino que se mantiene a lo largo de los diferentes meses.
Tipología de los siniestros mortales
Entre los accidentes mortales registrados durante la jornada laboral en los nueve primeros meses del año, 28 han sido por accidentes traumáticos, 35 por accidentes no traumáticos y cuatro defunciones relacionadas con el tráfico. Esta distribución muestra que los accidentes no traumáticos, como infartos u otras patologías repentinas, tienen un peso considerable dentro del conjunto de la siniestralidad mortal y superan incluso los de carácter traumático. La clasificación por tipología permite orientar las medidas de prevención hacia ámbitos concretos, dado que las causas y las circunstancias de cada grupo son diferentes.
En cuanto al cómputo anual de los accidentes que han sido baja durante la jornada laboral, los servicios concentran el 64% de los casos, con 46.326 accidentes. Les siguen la industria, con 15.571 casos (21,5%); la construcción, con 9.227 (12,7%), y la agricultura, con 1.468 (2%). Esta distribución refleja el peso del sector servicios en el empleo catalán y, a la vez, su incidencia en la siniestralidad laboral. La construcción, a pesar de representar un porcentaje menor del total, sigue siendo uno de los sectores con mayor riesgo por la naturaleza de las tareas que se llevan a cabo.
Si se suman los accidentes en jornada y los ocurridos yendo o volviendo del trabajo, se han contabilizado 88.163 accidentes con baja, frente a los 84.868 del mismo periodo de 2025, lo que representa un incremento del 3,9%. En cuanto a los accidentes sin baja, entre enero y septiembre se han registrado 63.649, un 3,9% menos que el año pasado. La diferencia entre la evolución de los accidentes con baja y la de los sin baja indica que, aunque el número total de siniestros no crece de manera uniforme, los que tienen consecuencias más graves para la salud de los trabajadores sí han aumentado.