Catalunya se consolida como el principal motor de las exportaciones españolas a Australia, con ventas que superaron los 452 millones de euros durante el ejercicio 2025, una cifra que representa el 22% del total de las ventas españolas al país oceánico. Este dinamismo comercial es impulsado por 803 empresas catalanas que exportaron de manera regular a Australia el año pasado, consolidando una tendencia alcista que se ha mantenido en los últimos años.
Así lo revela un informe elaborado por Acció, la agencia para la competitividad de la empresa de la Generalitat, en el marco del nuevo acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Australia. El documento destaca que las ventas catalanas en el mercado australiano han experimentado un crecimiento acumulado del 89,3% en los últimos seis años, lo cual refleja la consolidación de una relación comercial que presenta unas perspectivas de futuro muy favorables.
Este dinamismo exportador ha permitido a Catalunya mantener una balanza comercial altamente positiva con Australia. Mientras las ventas catalanas alcanzaron los 452 millones de euros, las importaciones procedentes del país oceánico se situaron en 50 millones de euros durante el mismo período, lo cual se traduce en un superávit comercial de 401 millones de euros. Este equilibrio favorable refleja la competitividad de los productos catalanes en el mercado australiano y la capacidad del tejido empresarial catalán para aprovechar las oportunidades que ofrece este destino.
El impacto del nuevo acuerdo de libre comercio UE-Australia
El nuevo acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Australia representa un punto de inflexión para las relaciones comerciales entre ambos bloques. Según las previsiones de la Comisión Europea, el acuerdo permitirá eliminar más del 99% de los aranceles que actualmente gravan las ventas de bienes europeos en Australia, lo cual otorgará a las empresas exportadoras de la Unión un acceso privilegiado al mercado australiano. Las estimaciones comunitarias apuntan que el acuerdo incrementará un 33% las exportaciones de la UE a Australia, hasta alcanzar los 17.700 millones de euros anuales, y provocará un repunte del 87% en la inversión europea en este país. Estas cifras sitúan el acuerdo como una oportunidad estratégica para las empresas catalanas que ya tienen presencia en este mercado o que contemplan iniciar actividad en él.
El sector de la perfumería y la cosmética lidera las ventas catalanas en Australia con un 25,6% del total exportado, lo que representa unos 116 millones de euros. Este segmento ha sabido aprovechar la reputación de los productos catalanes en el mercado internacional y su capacidad de innovación para consolidarse como el principal proveedor. Muy cerca se sitúa el sector farmacéutico, que concentra el 21,9% de las ventas, con unos 99,2 millones de euros. Este sector, junto con la maquinaria, los productos químicos, los plásticos, los vehículos, los metales y el papel, se verá especialmente beneficiado por la eliminación de los aranceles que actualmente gravan estos productos, que se sitúan alrededor del 5%.
Más allá de los sectores consolidados, el informe de Acció identifica oportunidades relevantes en productos con aranceles más elevados, especialmente en el ámbito agroalimentario y de los servicios. Las exportaciones catalanas de aceite de oliva, vino, cava y carne de cerdo pueden beneficiarse de la apertura comercial que facilitará el acuerdo, accediendo a un mercado con un poder adquisitivo elevado y una demanda creciente de productos mediterráneos. El informe también destaca que Australia presenta oportunidades en ámbitos como los productos farmacéuticos, la automoción sostenible, las tecnologías digitales y verdes, la biotecnología, la maquinaria, los productos químicos, los alimentos de origen mediterráneo y las infraestructuras. Estos sectores representan nichos de mercado con un elevado potencial de crecimiento para las empresas catalanas.
A pesar de las oportunidades, Acció advierte que el acuerdo también puede comportar retos para determinados sectores. Aunque el acuerdo limita la cantidad de entrada de productos agrícolas australianos sensibles, como la carne bovina, ovina y caprina, el azúcar, algunos productos lácteos y el arroz, la importación de estos productos puede aumentar la competencia y generar malestar entre los productores europeos, especialmente en el sector de la carne. Esta advertencia pone de manifiesto la necesidad de que las empresas catalanas y europeas se preparen para un escenario de mayor competencia en determinados segmentos, a la vez que aprovechan las oportunidades que abrirá el acuerdo en aquellos sectores donde la industria europea es más competitiva. El equilibrio entre ambas realidades determinará el impacto final del acuerdo en el tejido empresarial catalán.
