Heredar una vivienda suele percibirse como un trámite relativamente sencillo: aceptar la herencia, firmar la documentación y decidir qué hacer con el inmueble. No obstante, según advierte el asesor fiscal José Manuel Orta, algunas decisiones tomadas durante este proceso pueden acabar generando problemas con Hacienda años después. "Muchas familias piensan que el verdadero problema es el impuesto de sucesiones, pero en muchas ocasiones los problemas aparecen más tarde, cuando la vivienda se vende", explica.

La decisión que puede marcar la diferencia

Según señala Orta, uno de los errores más habituales se produce al asignar un valor a la vivienda heredada. "La lógica que sigue mucha gente es sencilla: si doy un valor más alto a la vivienda cuando la heredo, cuando la venda tendré una ganancia patrimonial menor y pagaré menos impuestos o incluso una pérdida patrimonial y me ahorro el pago en IRPF", explica. Esta "táctica exitosa" sale muchas veces incluso de notarías que aconsejan a los herederos que hagan esto tan sencillo. No obstante, advierte que esta estrategia puede convertirse en un problema si este valor no está correctamente justificado.

¿Cuándo llega el problema?

Lo más llamativo es que, en muchos casos, la operación parece perfectamente cerrada durante años. La familia acepta la herencia vende la vivienda, presenta su declaración de la renta y continúa con normalidad. "Es precisamente por eso por qué mucha gente se confía. El problema no suele aparecer al heredar ni al vender, sino tiempo después, cuando Hacienda revisa la operación de la venta del inmueble", señala.

Según Orta, cuando Hacienda detecta discrepancias entre el valor declarado y otros criterios de valoración, puede solicitar documentación que justifique el importe utilizado. "Si no existen informes, tasaciones o elementos objetivos que permitan defender ese valor, la situación se puede complicar bastante", explica. En estos casos pueden llegar liquidaciones complementarias, intereses de demora e incluso sanciones.

Por ello, el asesor fiscal insiste en la importancia de analizar cada caso de forma individual antes de tomar decisiones que puedan tener consecuencias futuras. "No todas las herencias son iguales. Lo que parece una buena idea para ahorrar impuestos puede acabar generando un problema mucho mayor si no está correctamente planteado", concluye.

Orta recomienda estudiar con detalle cualquier herencia que incluya bienes inmuebles, especialmente cuando existe la intención de venderlos a corto plazo. Las herencias son una de las operaciones patrimoniales más importantes que realiza una persona a lo largo de su vida. Vale la pena dedicar tiempo a hacerlas bien, concluye.