La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha dicho que la factura de las importaciones de petróleo en la Unión Europea se ha encarecido en 100.000 millones de euros desde el inicio de la guerra en Oriente Medio sin haber adquirido ninguna "molécula extra". La líder del ejecutivo comunitario ha alertado de que la crisis energética se podría "intensificar" con la llegada del invierno.
En un discurso en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, también ha dicho que los ciudadanos y las empresas "tienen dificultades" para pagar las facturas. Las empresas están sometidas a una "gran presión" y los ciudadanos tienen dificultades para afrontar sus facturas, una situación que "podría intensificarse" con la llegada del invierno, ha concretado. Por ello, ha pedido "sustituir" los combustibles fósiles por electricidad limpia y generada en Europa.
No obstante, Von der Leyen ha descartado recurrir a "ayudas "generalizadas" para amortiguar el impacto sobre los hogares y ha apostado por un apoyo "específico" para quienes "realmente lo necesitan", alegando que las medidas indiscriminadas aumentarían la demanda, favorecerían a las rentas más altas y supondrían "costes enormes". "No existe una solución única para toda la Unión Europea. Los distintos Estados miembros tienen diferentes combinaciones energéticas y afrontan diferentes presiones. Nuestro papel es darles las herramientas y la flexibilidad para responder", ha señalado.
Compras conjuntas en la UE
En este contexto, Von der Leyen ha anunciado este martes la creación de un nuevo grupo de trabajo para reforzar la compra conjunta de energía de la Unión Europea, con la intención de agregar la demanda y encargar las adquisiciones a un operador de mercado. "Vamos a lanzar un nuevo grupo de trabajo para agregar la demanda energética", ha afirmado.
La portavoz ha defendido la necesidad de llevar el modelo utilizado durante la crisis energética de 2022 "al siguiente nivel" y pasar de la "simple puesta en contacto" entre compradores y vendedores a un sistema en el que la UE agrupe sus necesidades y centralice la contratación.
La iniciativa forma parte de la respuesta que Bruselas prepara frente al encarecimiento de la energía, después de que el gas haya subido un 140% desde finales de febrero y el diésel haya duplicado su precio, mientras que las importaciones de combustibles fósiles han supuesto un desembolso adicional de 100.000 millones de euros desde el comienzo del conflicto, según ha recalcado la conservadora alemana.
El suministro energético
En el plano del suministro, la Comisión pondrá en marcha un "diálogo estratégico sobre las refinerías europeas", bajo la dirección de los comisarios Dan Jorgensen y Andrius Kubilius, para tratar de "reducir los costes" y garantizar las necesidades del bloque "también para la defensa".
Esta actuación se suma a la liberación de 100 millones de barriles de diésel y crudo acordada la semana pasada por los miembros del G7 para contribuir a estabilizar los precios mundiales, así como a la decisión de conceder a los exportadores un año adicional de flexibilidad en materia de metano. "Esto ahorra costes adicionales en un momento de crisis", ha defendido la presidenta comunitaria, que ha situado estas medidas entre las actuaciones sobre la oferta para responder a las actuales tensiones energéticas.
