El bitcoin, la criptomoneda más negociada del mercado, ha alcanzado en la madrugada de este martes la cota de los 81.000 dólares, un precio que no rebasa desde el pasado 15 de mayo, cuando se situaba en los 81.642 dólares. Según datos recopilados de Bloomberg, a las 4:42 horas (2:42 GMT), el criptoactivo se intercambiaba por 81.257,98 dólares, lo que suponía una subida del 2,95%.
La criptomoneda acumula una revalorización cercana al 26% desde el pasado miércoles, cuando el Tesoro de Estados Unidos anunció que acelerará y que incluso duplicará el volumen de sus operaciones de recompra de bonos con el fin de "apoyar la liquidez" de los valores a largo plazo, de 10 a 20 años y de 20 a 30 años.
Este anuncio se dio tras el repunte en el rendimiento de los bonos sufrido el pasado lunes, cuando el rendimiento a 30 años alcanzó el 5,31%, su nivel más alto desde 2007, y a 10 años superó el 4,7%. Minutos antes de ese anuncio, el bitcoin se intercambiaba en unos 64.750 dólares, aunque desde ese momento la criptomoneda ha repuntado con fuerza ese 26%.
A pesar de ese importante avance, la moneda digital registra una depreciación desde el inicio del año del 7,3%. Desde que tocó su mínimo anual el 1 de julio en los 57.742,12 dólares, el activo acumula un rebote del 39,9%.
Tres pilares para la recuperación
La tendencia alcista actual da continuidad al rebote de la semana anterior. Este comportamiento técnico se apoya en tres pilares: el flujo constante de capital institucional, una confianza del mercado más favorable al riesgo y la liquidación de posiciones en corto. El bitcoin lideró los mercados de renta variable la semana pasada con una subida del 23%, consolidando su mejor desempeño semanal en más de tres años.
El catalizador inicial fue el anuncio del Tesoro de EE.UU. sobre el incremento en las recompras de títulos soberanos de largo plazo, lo que generó un descenso temporal en los rendimientos y la depreciación del dólar. Estos movimientos macroeconómicos impulsaron la demanda de activos de riesgo y reactivaron el flujo hacia el bitcoin, respaldado además por los persistentes temores en torno al déficit fiscal y las presiones inflacionarias en EE.UU.
