El barril de Brent se ha disparado este lunes más de un 5% en el mercado de futuros de Londres, superando la barrera de los 95 dólares por barril en medio de las renovadas tensiones entre Estados Unidos e Irán, que ponen en peligro las conversaciones de paz que habían generado expectativas de una desescalada. A las siete de la mañana, el Brent, referencia en Europa, subía un 5,5% hasta los 95,35 dólares, después de haber llegado a superar los 97 dólares durante la madrugada, en un movimiento alcista que refleja la fragilidad de la situación geopolítica.
La actual subida del crudo llega después de que el Brent se desplomara el pasado viernes más de un 9%, situándose ligeramente por encima de los 90 dólares, a raíz del anuncio de la reapertura del estrecho de Ormuz por parte de Irán, que llegó después del alto el fuego declarado en el Líbano.
Aquella noticia alivió temporalmente los miedos del mercado sobre una posible interrupción prolongada del suministro energético mundial. No obstante, la calma ha sido efímera, y los inversores han vuelto a mostrar su nerviosismo ante los últimos episodios de confrontación directa entre las dos potencias.
A pesar del anuncio del alto el fuego en el Líbano, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado claro que su país mantendrá el bloqueo naval sobre Irán hasta que no se formalice un acuerdo de paz definitivo. Esta posición, que ya avanzó el viernes, ha sido ratificada con acciones militares concretas. Este domingo, la Marina estadounidense atacó y abordó un buque de carga de bandera iraní que, según Washington, intentó cruzar el bloqueo naval del estrecho de Ormuz, una vía de agua estratégica por donde transita una parte sustancial del crudo mundial.
Las advertencias de Estados Unidos
El Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, responsable de las operaciones militares en Oriente Medio, ha precisado en un comunicado que realizaron repetidas advertencias al buque iraní durante seis horas seguidas. Ante la negativa de la tripulación a acatar las indicaciones, el destructor estadounidense ordenó evacuar la zona de máquinas del buque y efectuó varios disparos para inhabilitar su propulsión, dejando el buque inmovilizado. El incidente representa un episodio de confrontación directa que no se registraba desde hacía semanas. En respuesta a la acción estadounidense, Irán ha denunciado esta madrugada que el ataque supone una clara violación del alto el fuego pactado entre Teherán y Washington.
Fuentes oficiales iraníes han asegurado que ya han respondido a la agresión con ataques de drones contra buques estadounidenses, aunque de momento no han trascendido detalles sobre la magnitud de estos ataques ni sobre los posibles daños causados. Esta escalada verbal y militar amenaza con hacer descarrilar completamente el frágil proceso de paz que se había abierto después de semanas de intensas negociaciones indirectas. Este incidente se produce pocas horas antes de que se inicie una segunda ronda de negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, un encuentro al que estaba previsto que asistiera el vicepresidente estadounidense, JD Vance, en un gesto de alto nivel que buscaba dar impulso a las conversaciones.
No obstante, Irán ha negado su participación en esta ronda mientras Washington no levante el bloqueo marítimo sobre sus costas, una condición que Estados Unidos considera inaceptable sin un acuerdo previo. Con las posiciones enrocadas y la tensión militar creciente, las expectativas de un acuerdo de paz se alejan y los mercados energéticos vuelven a vivir días de volatilidad. El precio del petróleo, que ya ha superado los 95 dólares, podría continuar subiendo en las próximas horas si se confirma la escalada del conflicto.