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Uber presentó los resultados económicos del segundo trimestre de 2026 y dejó ver un panorama con cierta inestabilidad. En este último período, las ganancias de la empresa estuvieron por debajo de lo que esperaban los analistas de mercado. Además, el futuro de su división de robotaxis enfrenta incertidumbre por tensiones con Waymo, su socio principal. A pesar de esto, el CEO de la compañía anunció que invertirá 10.000 millones de dólares en el negocio de los vehículos sin conductor.

Para entender por qué preocupan estos números, hay que mirar las previsiones. Uber proyectó una ganancia por acción de entre 0,84 y 0,88 dólares, una cifra inferior a los 0,91 dólares que preveía el mercado, según un informe de Reuters. Aunque la empresa sigue creciendo, el aumento del valor de las divisas extranjeras y la fuerte competencia en mercados clave como Brasil redujeron el ritmo de viajes e ingresos esperados.

La apuesta millonaria de Uber por los robotaxis

Uber confirmó que destinará más de 10.000 millones de dólares en los próximos años a la conducción autónoma. La empresa no fabricará sus propios autos; en su lugar, comprará acciones de compañías del sector, financiará flotas de vehículos y ofrecerá respaldos económicos. El riesgo principal es que estos mismos socios pronto podrían convertirse en sus competidores directos.

Por ejemplo, Waymo, la empresa de vehículos autónomos de Alphabet (Google) y aliado clave de Uber, evalúa limitar su alianza para operar con su propia aplicación independiente. Ante esto, el CEO de Uber, Dara Khosrowshahi, le restó importancia a la tensión y aseguró que la alianza sigue activa en ciudades como Austin y Atlanta. Además, buscó diversificar sus opciones sumando acuerdos con firmas como Wayve en Londres, Zoox y Baidu.

Sin embargo, la caída en el valor de las acciones refleja que los inversores dudan de esta estrategia. Si empresas como Waymo o Tesla lanzan sus propias aplicaciones para pedir viajes sin intermediarios, Uber corre el riesgo de perder clientes y ganancias. Por eso, la respuesta de Uber es gastar en grande para convertirse en la aplicación indispensable donde cualquier flota autónoma deba conectarse para conseguir pasajeros.

A este desembolso en robotaxis se suma la compra de la empresa de reparto Delivery Hero por 14.800 millones de dólares. Con esta adquisición, Uber busca dominar el mercado del delivery a nivel global y consolidar todas las entregas a domicilio dentro de su misma plataforma. Sin embargo, desembolsar dos inversiones millonarias al mismo tiempo compromete una enorme cantidad de dinero en un momento en que el mercado exige cuidar la rentabilidad.

El camino de Uber parece claro: para liderar el transporte del futuro, necesita gastar miles de millones hoy. Pero esa estrategia exige subsidios e inversiones inmediatas que reducen las ganancias actuales, generando desconfianza en los accionistas que buscan resultados a corto plazo.

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