El consejero delegado de United Airlines, Scott Kirby, se ha pronunciado sobre el proyecto cumbre que traería el avión supersónico a territorio comercial. La mitad de probabilidades de que el llamado Boom Overture vuele. El 2021 marcó el primer pedido de una aerolínea estadounidense por este tipo de aeronave. El fabricante tiene la certeza de que funcionará sin problema alguno.
De acuerdo con las declaraciones obtenidas por el medio Simple Flying, Kirby cree que hay un 50/50 de posibilidades de que Boom acabe volando o no. Lo extraño es que se encargaron 15 aeronaves y otras 35 con opción a realizarse después. Poner en duda un proyecto que suena extraordinario es algo sorprendente. Al parecer, se está basando en la física y la geografía.
El Overture tendría una desventaja bastante marcada, como el alcance en cuanto a distancia
En una ruta transpacífica, el Overture tendría un problema. Suele volar a Mach 1.7, que son unos 1.806 km/h, y ahí tendría un buen sentido en cuanto a economía. Se necesita ampliar el alcance; por ejemplo, puede volar de la Costa Este a Europa, pero no puede llegar hasta la Costa Oeste, como sería Asia. Esto es lo que ha declarado Kirby posteriormente a su declaración. En el papel, el Overture brindaría 4.250 millas náuticas de autonomía (7.870 kilómetros) para poder cruzar el Atlántico si ponemos el ejemplo entre Newark y Londres en un lapso de 3 horas y 40 minutos, pero no el suficiente para enlazar Estados Unidos con Japón.
Donde puede prometer, dicho proyecto es el motor; lo que se puede hacer es poner a prueba el propulsor Symphony en tierra antes de que esté en los aires. De esta forma, Boom podría resolver los fallos sin tener el riesgo latente de tener la aeronave a 18.000 metros de altitud. Declaró que, 'en lugar de construir un motor con los estándares de seguridad que exige el aire, bien podrían hacerlo en tierra para pulir los defectos y luego montarlo'.
No es nada fácil dicho proyecto, tomando en cuenta que se requiere la nada despreciable cantidad de 6.000 millones de dólares para desarrollar y certificar la aeronave. Aún está lejos, considerando que tiene 600 millones. El problema es cuando se ven las opiniones de otros expertos; por ejemplo, Richard Aboulafia de Aerodynamic Advisory daría el proyecto por perdido. Scott Hamilton de Leeham News expresó que ningún fabricante reconocido quiso enfrentar el reto de hacer el motor.
Algo de esto nos hace recordar al Concorde, un proyecto retirado a inicios de los 2000 por su consumo, el ruido que generaba y su excesivo costo. Boom justifica haber resuelto estos problemas con materiales compuestos, combustible totalmente sostenible y motores sin poscombustión. El asiento en clase de negocios sería de 5.000 dólares, lejos de los 21.000 dólares proyectados en el Concorde por un boleto redondo a Londres. En una década, Boom proyecta fabricar entre 1.000 y 2.000 aeronaves. ¿El Overture logrará volar tal y como lo planean a pesar de las adversidades?
