Tras siete generaciones consecutivas manteniendo un techo de capacidad estancado en su gama alta, Samsung incrementará finalmente la densidad energética en su próxima familia de dispositivos insignia. Según las certificaciones oficiales filtradas en la base de datos de homologación industrial de Corea del Sur y recogidas por el portal especializado PhoneArena, los futuros Galaxy S27 Ultra y Galaxy S27 Pro incorporarán baterías de mayor amperaje, atendiendo así una de las reclamaciones más históricas y persistentes por parte de los usuarios de la franja prémium.
Las imágenes procedentes de las pruebas físicas de homologación confirman que el Galaxy S27 Ultra dará el salto a una celda de 5.700 mAh, lo que representa un incremento neto del 14 % respecto a los 5.000 mAh que la marca venía utilizando desde el lanzamiento del Galaxy S20 Ultra. Por su parte, el inédito Galaxy S27 Pro, una variante de nuevo móvil que debutará en el catálogo de la firma surcoreana, equipará una batería de 5.200 mAh. Este último modelo busca ofrecer un equilibrio de mercado al combinar un formato compacto con pantalla de 6,47 pulgadas y un sensor fotográfico principal de 200 megapíxeles.
Rendimiento energético, plataforma de hardware y la razón detrás del hermetismo en los aumentos de batería
En cuanto a arquitectura interna, la nueva serie alternará entre el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 6 de Qualcomm y el Exynos 2700 desarrollado por la propia compañía, reservando esta segunda plataforma para mercados internacionales específicos. La potencia de carga rápida por cable se mantendrá fija como en el Galaxy S26 Ultra con 60 W. Esta tasa de transferencia eléctrica, combinada con la mayor eficiencia litográfica de los nuevos semiconductores y las optimizaciones del sistema operativo, promete prolongar de manera sustancial la autonomía efectiva de los terminales durante las jornadas de uso intensivo.
El marcado conservadurismo exhibido por Samsung a la hora de comprimir baterías de gran volumen en chasis delgados podría responder a un antecedente histórico: la crisis de sobrecalentamiento del Galaxy Note 7 acontecida hace una década. Mientras diversos fabricantes asiáticos de la competencia han comenzado a implementar arquitecturas de silicio-carbono con capacidades que superan holgadamente los 6.000 mAh en grosores contenidos, la firma de Suwon mantiene este tipo de químicas en fase de pruebas de laboratorio para solucionar problemas asociados a la expansión física del material.
El despliegue comercial previsto para el próximo año demostrará si este incremento del 14 % en el amperaje resulta suficiente para situar a la gama Galaxy a la cabeza de la autonomía en la telefonía móvil actual. El incremento de capacidad en las baterías de la serie Galaxy S27 refleja un ajuste necesario en la estrategia de Samsung para mantener la competitividad frente al avance de los fabricantes de la competencia.
