Apple se enfrenta a numerosos retos con el iPhone Duo, su primer dispositivo plegable. Este tipo de móviles lleva casi una década en el mercado y, pese a los avances de los últimos años, hay un problema que sigue sin desaparecer: la arruga que se forma en la zona por la que se dobla la pantalla interna. Este es el punto más débil de los smartphones plegables y hay alguien que ha plegado más de 30.000 veces el iPhone Duo para que podamos comprobar de primera mano el trabajo de Apple.
Somente al iPhone Duo a una prueba extrema de resistencia
La periodista Joanna Stern ha querido comprobar hasta qué punto resiste el mecanismo de la bisagra del iPhone Duo y, para ello, ha utilizado una máquina construida específicamente para abrir y cerrar el dispositivo mientras dormía. El aparato, bautizado como Hingy, funciona mediante un servomotor y piezas impresas en 3D, y ha conseguido acumular 32.640 dobleces a un ritmo de 17 por minuto durante cuatro noches de pruebas. Eso es abrir y cerrar el iPhone Duo 20 veces al día durante cuatro años y medio.
Las conclusiones son bastante positivas para Apple. Aunque Stern llegó a pensar en algunos momentos que la bisagra podía estar perdiendo resistencia, especialmente después de la segunda noche, al terminar la prueba apenas notó diferencias respecto al primer día. Para comprobarlo, también midió la fuerza necesaria para abrir el dispositivo antes y después del experimento con un dinamómetro calibrado, y el resultado fue sorprendente: la bisagra ofrecía incluso algo más de resistencia al finalizar. En el uso diario, la sensación era prácticamente la misma que al principio, por lo que el mecanismo parece haber superado con nota esta primera prueba de resistencia.
Sin embargo, hay un detalle importante que Joanna Stern no llegó a aclarar: cómo había evolucionado la arruga de la pantalla después de tantos dobleces. Que la bisagra siga funcionando prácticamente igual no significa necesariamente que el panel interno se mantenga en las mismas condiciones, ya que el pliegue es uno de los puntos más delicados de cualquier dispositivo plegable. Para resolver esta duda podemos fijarnos en otra prueba, la que ha realizado el youtuber Tim Pan.
En este caso, el experimento comenzó con 500 dobleces, tras los cuales ya se apreciaba que la arruga de la pantalla se había vuelto algo más profunda, aunque apenas resultaba visible con el panel encendido y el brillo alto. Tim Pan decidió ir más allá y sometió el dispositivo a 10.000 dobleces consecutivos a temperatura ambiente, a los que añadió otros 1.000 con el teléfono a unos 20 grados bajo cero. La conclusión es que la bisagra sigue funcionando con suavidad, pero la arruga de la pantalla se hace más profunda con el uso. Algo bastante habitual.
El youtuber también comprobó la resistencia del dispositivo al doblarlo hacia atrás y observó que el mecanismo soportaba bien la prueba. Por tanto, los primeros resultados apuntan a que Apple ha conseguido desarrollar una bisagra capaz de soportar miles de aperturas y cierres sin mostrar un deterioro evidente en su funcionamiento. La pantalla, sin embargo, plantea más dudas a largo plazo, porque aunque el acabado del iPhone Duo disimula bastante bien el pliegue, eso no significa que vaya a permanecer igual de discreto después de años de uso.
Conviene tener en cuenta que son pruebas independientes realizadas con dispositivos concretos y que no sustituyen a los ensayos de laboratorio. Apple tampoco ha publicado una cifra oficial sobre el número de dobleces que puede soportar el iPhone Duo, por lo que todavía es pronto para determinar su resistencia a largo plazo. Aun así, los experimentos permiten extraer una primera conclusión: la bisagra sale bien parada, pero la evolución de la arruga será uno de los aspectos que habrá que vigilar con el paso del tiempo.