La compleja relación entre Apple y OpenAI ha derivado en un severo enfrentamiento judicial en los tribunales estadounidenses. Tras la demanda interpuesta el pasado mes de julio por la compañía de la manzana contra la firma liderada por Sam Altman por un presunto robo de secretos comerciales, la startup de inteligencia artificial ha respondido con una contraofensiva legal en los mismos términos, acusando a Apple de haberse apoderado de más de un centenar de archivos altamente confidenciales relativos a un dispositivo de hardware en desarrollo aún no anunciado.
El origen del conflicto legal contra OpenAI se remonta al verano, cuando análisis forenses realizados al ordenador de un antiguo ingeniero de Apple, contratado posteriormente por la firma de IA, revelaron la sustracción de documentación técnica interna. Sin embargo, la reciente querella cruzada invierte de forma drástica las acusaciones.
Disputas sobre el centro domótico HomeView y horizonte judicial para 2027
OpenAI sostiene que el 2 de junio, coincidiendo con el último día de contrato de uno de sus empleados clave, este transfirió a cuentas personales esquemas de ingeniería, datos de proveedores estratégicos y especificaciones de fabricación. Según el escrito, dicha información llegó a ser presentada ante la alta dirección de Apple en Asia con el objetivo de acelerar sus propias iniciativas en el ámbito del hardware con IA.
De acuerdo con informaciones difundidas por agencias como Reuters y The Guardian, OpenAI solicitó formalmente a la multinacional de Cupertino garantías por escrito de que no ha utilizado la información sustraída en el desarrollo de sus nuevos productos. Por su parte, la representación legal de Apple ha rechazado las acusaciones, esgrimiendo sus estrictos protocolos de cumplimiento normativo y auditorías internas diseñados para evitar que los nuevos trabajadores utilicen material de sus antiguas empresas.

En el marco de esta batalla por el control del silicio y el diseño industrial, el centro domótico HomeView ha sido expresamente citado en los escritos judiciales más recientes, lo que obligó a posponer la vista preliminar programada en los juzgados. Aunque Apple ha obtenido resoluciones favorables en dos decisiones interlocutorias previas, el magistrado instructor ha calificado de "desmesurada" su petición de inspeccionar individualmente cada dispositivo de OpenAI.
Salvo que las partes alcancen un acuerdo extrajudicial en los próximos meses, el juicio por la presunta apropiación de secretos industriales no comenzará hasta el periodo comprendido entre junio y octubre de 2027. El cruce de demandas por espionaje industrial entre Apple y OpenAI evidencia la feroz competencia por el liderazgo del hardware impulsado por inteligencia artificial, trasladando la batalla de los laboratorios de I+D a los tribunales. Nadie pensaba que se iba a dar una especie de guerra entre estos dos titanes de la tecnología moderna, sobre todo las acusaciones tan graves de ambas partes.