El célebre diseñador Jony Ive y su estudio LoveFrom se han aliado con Ferrari para dar vida al habitáculo del Ferrari Luce. El primer coche eléctrico de la firma italiana se ha presentado esta semana, generando reacciones más allá del diseño, abarcando uno de los temas más controversiales del último tiempo en el sector automotor: la seguridad.
A propósito del evento, Ive ha ofrecido una entrevista en el canal de YouTube de Cleo Abram, en el que literalmente se introducen en el interior del Ferrari Luce para evaluarlo en detalle. La primera sorpresa es el coche en sí, sobre todo después de recordar las declaraciones del entonces CEO de Ferrari, Amedeo Felisa, en las que aseguraba que "nunca verían un Ferrari eléctrico".
Ferrari Luce: Eléctrico por fuera, clásico en seguridad

Si bien el Luce rompe la promesa histórica de la compañía para abrazar la innovación tecnológica y el cambio cultural, no cumple con "todo" lo que debería tener un coche con estas características.
El Luce ha sido concebido para luchar contra la "pereza digital". Precisamente, Ive, el ex-diseñador de Apple responsable de popularizar las pantallas táctiles en los smartphones, ha defendido firmemente que las interfaces de los autos no deberían ser 100% digitales.
En un momento clave de la conversación entre Cleo Abram y Jony Ive dentro del auto, la entrevistadora consultó a Ive sobre declaraciones pasadas, en las que aseguraba que la gente está muriendo debido al mal diseño, pidiéndole más información al respecto.
Ive explicó que: "La tecnología de pantalla táctil es fantástica para un teléfono porque cuando lo usas, lo estás mirando directamente." Y agregó: "Las pantallas táctiles no deberían estar en los autos."
Jony Ive: Using touchscreens for basic car controls is a 'dumb design' that endangers lives.
— Tony Jacob | FindaClip.com (@tonjkb) May 25, 2026
"People are dying because of dumb design."
"Multi-touch shouldn't be in a car. It requires by definition that you're looking at a display."
When the man who popularized the… pic.twitter.com/aJkWEhxPmG
El argumento de Ive es que si se obliga al conductor a usar una interfaz digital para tareas básicas, por definición se está obligando a quitar la vista de la carretera para mirar una pantalla, lo cual genera distracciones fatales.
Para ser coherente entre su pensamiento y el diseño del Luce, Ive y el equipo de Ferrari apostaron por controles físicos de alta ingeniería: perillas de aluminio, interruptores mecánicos y módulos táctiles en el volante. La idea es que el conductor use la memoria muscular para activar las funciones sin necesidad de apartar la vista del camino.
Aunque su precio estimado ronda los 650.000 dólares, su verdadero valor radica en el mensaje que envía a la industria global. El Luce demuestra que el futuro del automóvil no tiene por qué ser una pantalla táctil gigante que ponga en riesgo la vida del conductor, sino uno en el que se priorice la seguridad y la conexión humana con la máquina.