Un jurado de Los Ángeles declaró culpables a Meta y YouTube por diseñar plataformas que fomentan la adicción en menores. La sentencia, derivada de una demanda presentada por una joven de 20 años, establece que ambas compañías actuaron con negligencia al priorizar sus beneficios económicos sobre la salud mental de los usuarios más jóvenes.

Este fallo histórico impone una indemnización de tres millones de dólares y marca un precedente judicial para las más de 1.500 causas similares que enfrentan las grandes tecnológicas por el funcionamiento de sus algoritmos.

El algoritmo no convenció a las autoridades

El núcleo de este proceso judicial no se centró en lo que los jóvenes ven, sino en cómo interactúan con la interfaz. La demandante, una joven de 20 años identificada como K.G.M., basó su estrategia legal en una distinción crucial: la responsabilidad del contenido puede ser difusa, pero el diseño algorítmico es propiedad exclusiva de la empresa.

Durante las sesiones iniciadas en enero, figuras de la talla de Mark Zuckerberg (CEO de Meta) tuvieron que dar explicaciones sobre funciones hoy estandarizadas pero cuestionadas, como:

  • El desplazamiento infinito: una técnica que elimina los puntos de parada naturales, fomentando un consumo compulsivo.

  • La priorización de la retención: algoritmos diseñados para maximizar el tiempo de permanencia, a menudo a costa del bienestar psicológico.

  • Sistemas de recompensa variable: notificaciones y likes que actúan sobre los circuitos de dopamina de forma similar a los juegos de azar.

Tras semanas de deliberación, un jurado compuesto por doce miembros dictaminó, con una mayoría de diez a dos, que tanto Meta como YouTube incurrieron en conducta negligente. La sentencia determina que ambas compañías antepusieron la rentabilidad económica a la salud mental de los menores.

La resolución impone una indemnización de tres millones de dólares, cuya responsabilidad se ha distribuido entre ambas compañías: Meta, propietaria de Facebook e Instagram, deberá pagar el 70% del total, mientras que YouTube cubrirá el 30% de la multa.

Las redes sociales están bajo la lupa de las autoridades

Es importante destacar que TikTok y Snapchat, que inicialmente formaban parte de la acusación, evitaron el escrutinio público del jurado mediante acuerdos extrajudiciales previos, una estrategia común para esquivar sentencias que sienten jurisprudencia. Sin embargo, podrían enfrentar unas acusaciones similares en Europa, donde las autoridades han puesto el foco en las consecuencias del scroll infinito.

Aunque Meta ya ha manifestado su desacuerdo alegando que examinarán las opciones jurídicas para un posible recurso, el daño a la invulnerabilidad de las Big Tech ya es un hecho.

Y queda claro que, a partir de ahora, el "derecho al diseño seguro" podría convertirse en el nuevo estándar de protección para las generaciones que han nacido y crecido bajo la influencia del algoritmo.