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Un consorcio internacional liderado por la Universidad de Cambridge avanza en el desarrollo de CosmoCube, una plataforma satelital de dimensiones reducidas destinada a cartografiar la era de los llamados "años oscuros" del universo. Este periodo, comprendido en los primeros 150 millones de años posteriores al Big Bang, precedió al encendido de las primeras estrellas y constituye una de las etapas menos documentadas de la cosmología observacional.

La misión, desarrollada en colaboración con la empresa Surrey Space Technology Limited (SSTL) y el respaldo de la Agencia Espacial del Reino Unido, cuenta con un presupuesto contenido por debajo de los 50 millones de euros y prevé su lanzamiento en un horizonte temporal de cinco años.

Bloqueo de interferencias en la cara oculta de la Luna

El estudio de la época previa a la reionización exige captar la emisión de la línea de 21 centímetros del hidrógeno neutro, una débil señal de radio emitida hace más de 13.500 millones de años. Su detección desde la superficie terrestre resulta inviable por dos factores determinantes: el bloqueo que ejerce la ionosfera en las frecuencias bajas y la saturación causada por la contaminación electromagnética antropogénica (redes de telefonía, emisoras de radio FM y constelaciones de satélites). Para superar estos obstáculos, CosmoCube empleará la masa de la Luna como escudo físico natural:

  1. Blindaje radioeléctrico: Mientras orbite el satélite natural, el cuerpo lunar interceptará el ruido electromagnético procedente de la Tierra durante 40 minutos en cada revolución de dos horas.

  2. Integración de observaciones: A lo largo de sus dos años de vida útil previstos, la sonda acumulará cerca de 1.000 horas netas de registro en un entorno de silencio radioeléctrico casi absoluto.

Así luciría el CosmoCube. Recreación de Surrey Space Technology Ltd

Detección de materia oscura y arquitectura instrumental

El análisis en la banda de 10 a 50 MHz, inaccesible para los observatorios terrestres, permitirá evaluar la influencia de la materia oscura en la agregación del gas primigenio y el posterior colapso gravitatorio que desencadenó el Amanecer Cósmico. Para procesar estas frecuencias con el nivel de sensibilidad requerido, el satélite incorpora instrumentación avanzada en un chasis compacto:

  • Antena desplegable y tecnología RFSoC: Estructura ligera vinculada a radiómetros miniaturizados en un único chip que combinan procesamiento analógico y digital.

  • Calibrador conmutado Dicke: Sistema que alterna de forma continua entre la observación espacial y referencias térmicas internas para corregir el ruido electrónico y la deriva de la propia nave.

  • Tratamiento bayesiano en tierra: Algoritmos estadísticos orientados a desacoplar la señal cosmológica del fondo de radiación galáctico.

El proyecto CosmoCube demuestra la viabilidad de resolver cuestiones fundamentales de la astrofísica mediante plataformas espaciales compactas, aprovechando el aislamiento de la cara oculta de la Luna para registrar las primeras firmas de hidrógeno neutro del cosmos. Esperamos tener actualizaciones sobre este proyecto y si logra el éxito esperado.