Esta batería china solucionaría de golpe todos los problemas del coche eléctrico

Un equipo de investigadores de la Academia China de Ciencias ha encontrado la solución a uno de los problemas más frecuentes de los coches eléctricos, al desarrollar un nuevo tipo de batería de litio. Se trata de un producto que rompe récords históricos gracias a una combinación que parecía imposible: la densidad energética masiva y velocidad de carga ultrarrápida

Hasta ahora, la industria crecía entre la disyuntiva de elegir una batería que durara mucho pero se cargara lento, o una que se cargara rápido pero retuviera poca energía. Este descubrimiento demuestra que es posible tener ambas cosas a la vez. De este modo, rompe el límite físico teórico que los ingenieros automotrices y tecnológicos daban por sentado, abriendo una nueva era en el almacenamiento de energía.

La "ansiedad de autonomía" no será un problema

Los científicos chinos lograron este hito, modificando significativamente las métricas conocidas hasta hoy, logrando una batería con una densidad energética de 451 Wh/kg. Las baterías actuales de los mejores coches eléctricos o smartphones rondan los 250-300 Wh/kg. Esto significa que puede almacenar casi el doble de energía en el mismo peso, sin explotar, que era el riesgo más común al almacenar demasiada energía.

Desde el punto de vista técnico, el aumento de densidad energética fue posible al rediseñar la estructura interna utilizando un ánodo de litio metálico ultrafino combinado con un electrolito avanzado que facilita el flujo de los electrones a velocidades récord sin sobrecalentar el componente.

Las implicaciones de este descubrimiento  cambian la forma de planificar un viaje en coche eléctrico. Ahora, puedes lograr recorrer más del doble de kilómetros con una sola carga y, cuando necesite recargar, tardaría lo mismo que tardas hoy en llenar un tanque de gasolina.

Pero también tiene incidencia en otras áreas como la electrónica de consumo; esto permitiría teléfonos móviles que duren dos o tres días encendidos con un uso intenso, o dispositivos con el grosor de un papel que se carguen por completo en lo que podríamos tomarnos una taza de café.

Como toda gran noticia de laboratorio, el desafío es la producción a corto plazo a gran escala. Pasar de un prototipo controlado por científicos de la Academia China a una línea de producción masiva, económica y segura de millones de unidades para fábricas tomará todavía algunos años. Sin embargo, saber que existe la posibilidad es una puerta de entrada para el desarrollo de protocolos y dispositivos.