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Elon Musk es una persona que siempre ha tenido una visión muy particular del futuro. Entre otras cosas, el polémico multimillonario ha especulado con un futuro donde el dinero no tendrá utilidad. Y para que eso sea una realidad la humanidad necesita algo muy importante: robots. El propio Elon Musk está desarrollando su robot Optimus y en una entrevista ha asegurado que el futuro podría ser muy parecido a lo que vimos en Star Wars.

Si piensas como en Star Wars, donde tenías a C-3PO y R2-D2, y eran robots amigables y útiles. Bueno, ¿no sería genial que todo el mundo pudiera tener su propio C-3PO y R2-D2 personal? Pero incluso mejor que eso, más productivos

Elon Musk ya piensa en un futuro donde los robots sean una parte fundamental

Musk imagina un futuro en el que los robots personales sean algo tan habitual como lo son hoy los smartphones. Para explicarlo recurre a una referencia muy conocida: C-3PO y R2-D2, los dos robots de Star Wars. La diferencia es que los robots del futuro serían mucho más capaces y podrían convertirse en una especie de asistentes personales capaces de realizar todo tipo de tareas.

La idea va bastante más allá de tener un robot que aspire la casa o prepare la comida. Musk habla de máquinas capaces de cuidar de personas mayores, vigilar a los niños o convertirse en profesores particulares adaptados a las necesidades de cada estudiante. En definitiva, robots que puedan encargarse de prácticamente cualquier tarea que una persona necesite realizar, mientras nosotros supervisamos su trabajo.

Pero la parte más interesante de su predicción llega cuando habla de productividad. Según su visión, una persona podría llegar a controlar cientos o incluso miles de robots, combinando máquinas físicas con agentes digitales de inteligencia artificial. Eso permitiría que una sola persona pudiera hacer el trabajo que actualmente requiere equipos completos, multiplicando de forma radical lo que cada trabajador es capaz de producir.

Aquí es donde Musk lleva su predicción a un escenario más difícil de imaginar. Si los robots y la inteligencia artificial son capaces de hacer todo el trabajo y reducen drásticamente el coste de casi cualquier actividad, la idea actual del trabajo podría transformarse por completo. La productividad dejaría de depender del número de personas y pasaría a basarse en cuántas máquinas controla cada una.  

Por eso, Musk sugiere que el dinero podría perder relevancia. No se refiere solo a una renta básica para la supervivencia, sino a una situación de abundancia donde la capacidad de producción sea tan alta que la escasez deje de existir. Es una previsión muy ambiciosa, que solo se explica si los robots humanoides se convierten en una de las tecnologías más importantes de las próximas décadas.