El paradigma de las búsquedas en internet está experimentando un vuelco sin precedentes. En lugar de acudir de forma sistemática a los navegadores convencionales con Google como motor hegemónico, una masa creciente de usuarios se decanta por los asistentes conversacionales basados en inteligencia artificial para consultar información. Este cambio de hábito ha llevado a OpenAI a anunciar que el volumen de consultas de búsqueda gestionadas por ChatGPT alcanza ya el equivalente al 20% del volumen que registra Google.
Durante un encuentro con la prensa, el responsable de productos de consumo de la plataforma, Adam Fry, puntualizó que la compañía define como "búsqueda" cualquier solicitud formulada por el usuario que desencadene un rastreo directo en la red. Si bien un sector de usuarios en Estados Unidos ha mostrado reticencias iniciales hacia esta centralización, optando por migrar a alternativas orientadas a la privacidad como DuckDuckGo, otra gran parte de la audiencia ha acogido con agrado la inmediatez de las respuestas sintetizadas por IA.
Monetización, publicidad nativa y la inminente salida a bolsa de OpenAI
Resulta paradójico que la propia Google esté orientando su modelo hacia una dirección similar. Desde hace tiempo, el gigante de Mountain View prioriza los resúmenes generados por su IA, Gemini, en la parte superior de las páginas de resultados, relegando progresivamente los enlaces tradicionales de terceros a un segundo plano. Sin embargo, OpenAI fue pionera en integrar de forma nativa la búsqueda dentro de un formato puramente conversacional, un movimiento que ahora busca transformar en una vía rentable de ingresos.
Pese a sus planes de suscripción de pago, la compañía liderada por Sam Altman aún no ha alcanzado una rentabilidad económica sólida, por lo que la monetización de los usuarios gratuitos mediante contenidos publicitarios se perfila como su principal prioridad. Con la vista puesta en su próxima salida a bolsa, la dirección de OpenAI ha acogido con optimismo la integración de anuncios. Según Fry, la introducción de publicidad no ha impactado negativamente en la experiencia ni en la retención de usuarios, asegurando que a la mayoría no parece incomodarles la presencia de marcas.
El siguiente paso en el itinerario comercial de OpenAI consistirá en desplegar imágenes de productos y servicios patrocinados, trascendiendo la mera inclusión de hipervínculos o menciones de texto. El éxito o fracaso de este formato determinará si los usuarios aceptan de buen grado la publicidad en el ámbito de las conversaciones privadas con IA, en un momento en que el sector debate apasionadamente si el buscador tradicional terminará siendo engullido por los agentes generativos. El ascenso del tráfico de consultas en ChatGPT hasta representar el 20% respecto a Google refleja la rápida transformación del acceso a la información en red, obligando a las tecnológicas a acelerar la monetización publicitaria de sus asistentes conversacionales.
