Apple trabajó en Copland durante la primera mitad de los años 90 con la intención de crear el sucesor de System 7. El proyecto incorporaba importantes cambios para la época, como memoria protegida y multitarea preventiva, además de nuevas tecnologías que pretendían modernizar el sistema operativo de los Mac.
Sin embargo, su desarrollo se complicó progresivamente. El proyecto acumuló retrasos, problemas de gestión y nuevas funciones, hasta el punto de que Apple terminó cancelándolo en agosto de 1996. Algunas de las tecnologías desarrolladas para Copland acabaron llegando posteriormente a versiones de Mac OS como Mac OS 7.6 y Mac OS 8.
Copland, el sistema operativo olvidado de Apple
Copland vuelve a ser accesible de una forma que habría resultado difícil de imaginar en aquella época. Michael Steil, especialista en ingeniería inversa de hardware y software antiguo, ha conseguido ejecutar una de las versiones beta del sistema mediante emulación.
Para conseguirlo, ha modificado DingusPPC, un emulador de Power Mac de código abierto, y necesitó aplicar 11 parches para lograr que Copland arrancara. La versión que funciona corresponde a D11E4, la última de las tres betas que Apple llegó a distribuir durante el desarrollo de su sistema operativo.
Lo más interesante de esta historia es lo que ocurrió después. Tras abandonar Copland, Apple decidió buscar fuera de la compañía una nueva base para su futuro sistema operativo. En 1997 compró NeXT y recuperó a Steve Jobs. Así que NeXTSTEP se convirtió posteriormente en la base de Mac OS X, el sistema que acabaría dando forma al macOS actual.
De esta forma, un sistema operativo que nunca llegó oficialmente a los usuarios se ha acabado convirtiendo en uno de los capítulos más importantes de la historia de los productos de software de la compañía del logo de la manzana mordida.
