El enfrentamiento entre Rusia y Ucrania continúa, cada semana se evidencia una porción más de destrucción que afecta al país que representa Volodímir Zelenski. Sin embargo, el hecho de que Vladímir Putin esté apuntando hacia Estados Unidos lo vuelve aún más caótico. Y es que el cálculo para cuantificar la crisis que generaría una guerra nuclear determina que serían 5.000 millones de muertos por hambre. 

Lo que está sucediendo en Ucrania ha removido viejas cicatrices, rememorando los devastadores efectos de acontecimientos tan grandes como el de Chernóbil. Y como la central nuclear de Zaporiyia se encuentra en riesgo, expertos apuntan que puede acabar de manera dramática para todos. Dado que esta situación es la más alarmante en el mundo, se han hecho algunos estudios. En este espacio nos referimos concretamente al publicado en la revista Nature Food, que advierte sobre los distintos escenarios y secuelas de efectuarse una guerra nuclear. El más catastrófico de todos sería una confrontación entre EE.UU y Rusia, que resultaría en 5.000 millones de fallecidos.  

Guerra nuclear
Guerra nuclear

Climatólogos alertan que una guerra nuclear provocaría un daño terrible a la producción agrícola global 

Alan Robock y Lili Xia, del Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad Rutgers (EE. UU.), estimaron la cantidad de hollín y ceniza que se produciría al detonar armas nucleares. Se encontraron con que todo este material podría perturbar la entrada del sol y afectaría la producción de los principales comestibles en el mundo. Asimismo, alteraría al pasto que consume el ganado y probablemente desaparecería la pesca a escala global. Llegaron a la conclusión de que, incluso una guerra nuclear a menor escala entre India y Pakistán, reduciría los cultivos al 7 % hasta 5 años después del ataque.  

Un 7 % menos de alimentos parece una insignificancia para los occidentales en gran desarrollo. No obstante, para los países poco desarrollados y que ya presentan hambruna sería el fin. Ahora bien, entre EE.UU. y Rusia, que son las potencias nucleares más grandes, la producción descendería hasta el 90 %. Ocasionando 150 toneladas métricas de cenizas y más de 5 000 millones de muertes, sin contar a los fallecidos en la batalla o por otras razones. 

Este análisis es claro, hay que evitar una guerra nuclear a toda costa.