Europa se calienta más rápidamente que cualquier otro continente. Según el último informe del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF, por sus siglas en inglés), que gestiona el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el 95% del continente registró temperaturas anuales superiores a la media durante el año pasado y afrontó olas de calor e incendios “sin precedentes”, sequías prolongadas y una pérdida de los glaciares. Un panorama "desolador", según Samantha Burgess, responsable estratégica de clima del ECMWF. 

Con este informe, Copernicus y la OMM pretenden demostrar la tendencia de los últimos años. Desde 1980, Europa sufre un calentamiento a un ritmo mayor que el del conjunto del planeta y desde mediados de los noventa la temperatura sube a 0,56 grados por década. La media de la Tierra es de 0,27 grados más cada diez años y donde se nota más el cambio climático es en el Ártico, donde la subida es de 0,75 grados. Gran parte del continente también experimentó más días de lo habitual un estrés térmico "fuerte" y el sur y el este de la península ibérica registraron hasta cincuenta días más de lo habitual con temperaturas de sensación térmica superiores a 32 °C

Además, se produjeron varias olas de calor, dos de las cuales se clasificaron entre las 30 más graves registradas nunca en Europa. En julio hubo la segunda ola de calor más grave registrada en el continente, con una duración de veinticinco días (7-31 de julio) y que afectó a una gran parte del continente, mientras que la de principios de agosto en la península ibérica fue la más intensa desde al menos 1975. Sin embargo, uno de los episodios más alarmantes tuvo lugar en la región subártica de Fennoscandia (Noruega, Suecia y Finlandia), que sufrió una ola de calor sin precedentes de tres semanas, con temperaturas que superaron los 30 °C, incluso dentro del círculo polar ártico. 

La cifra de hectáreas quemadas más grande registrada

Los incendios forestales arrasaron aproximadamente 1.034.550 hectáreas, una superficie mayor que Chipre y la cifra más grande registrada históricamente. Afectaron especialmente a países como España, el Reino Unido y Alemania. Concretamente, "España representó alrededor de la mitad de las emisiones" producidas por los incendios, apunta Burgess. "Una primavera increíblemente húmeda" hizo crecer de manera acusada la vegetación, que al secarse en verano se convirtió en combustible y creó "unas condiciones catastróficas" para la propagación de estos incendios que quemaron unas 400.000 hectáreas, sobre todo en el noroeste de España (León, Zamora y Ourense), y causaron ocho muertos y miles de personas desalojadas

El mar también se calienta más que nunca

Por otro lado, el informe también señala que la temperatura anual de la superficie del mar en Europa fue en 2025 la más alta registrada y marcó el cuarto año consecutivo de récord. El Mediterráneo, además, la temperatura media anual de la superficie fue la segunda más alta jamás observada. La sequía también se hizo notar en gran parte del continente, donde alrededor del 70% de los ríos registraron caudales inferiores a la media. En este sentido, Catalunya ha vivido lo contrario, ya que en el último año se han aumentado las reservas de agua hasta llegar a casi el 94% de la capacidad de los embalses de las cuencas internas.