Vito Quiles y su no-visita a la UAB: secretos del dispositivo de Mossos que evitó que entrara en el campus

Activista, agitador, youtuber e, incluso, periodista. Vito Quiles, al día siguiente de la convocatoria de elecciones españolas, hizo pública una agenda de actos para recorrer todo el Estado que, este lunes, pasaba por Barcelona, concretamente, por la Universitat Autònoma de Barcelona, en Cerdanyola. Justo hace un año, su visita, también en el mismo espacio, acabó con incidentes cuando un grupo de personas contrarias a su visita, que lo acusan de ser un propagandista de la extrema derecha, se concentraron en el campus universitario y se enfrentaron a la policía. Este lunes la historia se tenía que repetir, pero Quiles recibió una negativa que permitió a la policía evitar que accediera al corazón de la UAB.

Según ha podido saber ElNacional.cat, Vito Quiles comunicó su intención de hacer un acto en la UAB a la Dirección General de Administración de la Seguridad, la DGAS, el organismo del Departament d'Interior de la Generalitat de Catalunya a quien corresponde comunicar —que no pedir autorización— las concentraciones que se quieran hacer en la vía pública. La DGAS, sin embargo, comunicó que el recinto de la Autònoma de Barcelona no se considera un espacio público y que no les corresponde ni autorizar —no se tiene que autorizar una manifestación— ni prohibir el acto, y que corresponde al rector, según la ley de universidades, hacerlo. Quiles, entonces, emitió un escrito dirigido al rector Javier Lafuente con un fajo de argumentos para pedir que desde la universidad se permitiera hacer el acto político que quería hacer este lunes a las cinco de la tarde. La respuesta oficial no se hizo esperar y, en una respuesta muy corta, desde la UAB se informó a Vito Quiles de que no tenía autorización para hacer el acto dentro del recinto privativo de la universidad. El rector denegó la autorización al acto, aseguraron, por los antecedentes del año pasado y también por los incidentes registrados en Pamplona; aunque en los dos casos no fueron partidarios de Vito Quiles, sino los autodenominados antifascistas, los que generaron los incidentes enfrentándose con la policía.

Desde la UAB, a la vez, también se informó a Interior y se hizo un comunicado de prensa asegurando que el acto anunciado por quien ellos llamaron "activista" no estaba permitido y que los Mossos habían asegurado que no se haría y que evitarían que pudiera entrar en el campus a hacer el acto. Los Mossos desplegaron este lunes por la tarde un importante dispositivo para evitar que todo acabara como el rosario de la aurora. El objetivo, evitar los incidentes, sobre todo la reyerta entre partidarios y contrarios de Vito Quiles. Diversos grupúsculos de extrema izquierda y de izquierda vinculados al movimiento estudiantil de la UAB convocaron una concentración en la plaza Cívica a las cinco de la tarde.

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Grupos de extrema izquierda y de izquierda convocaron una concentración. / Carlos Baglietto

El dispositivo, que contó con decenas de agentes, también tenía como objetivo evitar que Vito Quiles pudiera entrar en el interior del campus universitario para evitar que esto pudiera generar graves desórdenes públicos. Fuentes policiales aceptan a ElNacional.cat que son conscientes de que él no genera los incidentes, pero sí que es objetivable que su presencia genera movimientos de protesta que pueden acabar con incidentes graves. Y recuerdan lo que es la parte más importante: el acto no estaba autorizado por el titular de la institución, el rector de la UAB. Los Mossos desplegaron un gran número de efectivos de orden público, de la ARRO de la región metropolitana Norte, y también de la Brigada Móvil, con apoyo de agentes de seguridad ciudadana de la comisaría de Cerdanyola y de la Unidad de Drones de los Mossos.

Proteger a Vito Quiles en cualquier otro lugar

Diferente habría sido el escenario si el acto se hubiera convocado en una plaza pública, en una calle o en cualquier otro lugar privado donde tuviera autorización. Si Vito Quiles hubiera convocado a sus seguidores en la plaza Major de Cerdanyola, todo habría sido diferente. Los Mossos, entonces, habrían protegido el acto, habrían asegurado que el agitador hubiera mantenido intactos sus derechos fundamentales y habrían tenido que desplegar un dispositivo completamente diferente.

También se habría convocado una protesta, pero el objetivo no habría sido evitar que él llegara y, explican fuentes policiales, el dispositivo se habría tenido que dimensionar para asegurar que los dos actos, el suyo y el de protesta, se hubieran podido desarrollar con la máxima normalidad posible. El pasado 11 de septiembre, en Barcelona, un grupúsculo de extrema derecha, Núcleo Nacional, convocó una concentración en la plaza de Mossèn Cinto Verdaguer, en la Diagonal. Los Mossos les dieron protección y evitaron que unas 2.000 personas, convocadas por la Coordinadora Antifeixista de Barcelona, los aplastaran. Cuando se cansaron de alzar el brazo y hacer ondear banderas españolas, se marcharon por donde habían venido, protegidos por los Mossos. Habían comunicado el acto en la vía pública y se tuvo que hacer un dispositivo para protegerlos y que se pudieran manifestar, aunque fuera el 11 de Setembre.

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El objetivo era evitar que pudiera haber disturbios graves. / Carlos Baglietto

Interceptado entrando en furgoneta

Pero el acto de Vito Quiles estaba organizado en un espacio de la UAB y la universidad no lo había autorizado. La mayoría de actos de este periodista de Madrid se han organizado en universidades, para mantener vivo el relato de la guerra cultural también entre la juventud, contra las izquierdas, y para activarlo de cara a las elecciones, sobre todo, en busca de voto al PP y a VOX, los dos partidos que, según todas las encuestas, gobernarán el Estado después de las elecciones del 29-N.

Los Mossos mantuvieron contacto con él para informarle y para detectar hasta dónde estiraría la cuerda, sabiendo que el acto no estaba autorizado y que centenares de personas se habían concentrado en la zona donde él había anunciado la actividad. Aunque bromeó en Twitter, haciendo referencia a la falaz huida del presidente Puigdemont en un maletero, finalmente, con la ya famosa furgoneta que utiliza, con un grupo de escoltas, se presentó en uno de los puntos de control que agentes de la Brigada Móvil tenían dispuestos en el exterior de la UAB.

Allí, agentes antidisturbios de la policía catalana detuvieron el vehículo y agentes de paisano de los Mossos le comunicaron que, en virtud del artículo 17.1 de la Ley de seguridad ciudadana, la 4/2015, la mal llamada ley mordaza, le restringían el acceso al campus. La ley, según su redactado, capacita a las fuerzas de seguridad para limitar la circulación o la permanencia en lugares de personas que puedan generar incidentes o cuando haya indicios razonables de que se puedan generar problemas de orden público. Así se le hizo saber a Vito Quiles en el arcén de la carretera por donde intentó acceder a la UAB. Sabía perfectamente que no accedería al campus y lo tenía todo a punto para grabar el vídeo que después difundió en sus redes sociales. Es más, fuentes policiales aseguran que el mismo Quiles no habría entrado sin protección. Él y su equipo de seguridad sabían perfectamente que hacer una incursión y llegar, sin un dispositivo de Mossos, habría sido muy peligroso.

Elegante, Quiles recriminó a los agentes de los Mossos que él no tenía derecho a entrar en la Autònoma, sin embargo, en cambio, había grupos de encapuchados esperándolo. Los Mossos le ofrecieron la posibilidad, si lo creía oportuno, de denunciar en un juzgado esta orden del rector e, incluso, la denegación, por parte de la policía, del acceso, a pesar de que él desistió de hacerlo. "Acataré, no como hacen otros", espetó al inspector de la policía catalana que recibió el encargo de detenerlo.

Visita fugaz a Sabadell

Sin posibilidad ya de llegar al interior del campus, donde quedaban todavía un millar de personas una hora después de la hora en que debía ser el acto, desde Twitter hizo un llamamiento para enviar a la gente a un centro comercial de Sabadell. La furgoneta del agitador dio media vuelta, cruzó la C-58 y fue hasta este punto de la cocapital del Vallès Occidental. Algunos de los 50 seguidores que se habían concentrado en la Autònoma, que los Mossos habían apartado para evitar el enfrentamiento con los centenares de personas contrarias a Quiles, fueron hasta Sabadell.

El acto, sin embargo, duró pocos minutos. Se entretuvo haciéndose fotos con sus fans hasta que un grupo de personas, aunque desde la UAB había unos 30 minutos andando, pudo llegar al aparcamiento del IKEA y se enfrentó con los fans de Quiles, haciendo lanzamientos de piedras. En pocos segundos, los escoltas del periodista lo subieron al coche y huyeron. Al cabo de poco rato, efectivos de la Brigada Móvil llegaron y dispersaron a los dos grupos, y no consta ningún enfrentamiento directo ni agresiones graves entre los dos grupos opuestos. En las redes sociales, Vito Quiles ha terminado su acto con varios vídeos y mensajes y convocando una nueva parada de su tour, ahora en Zaragoza, el próximo jueves 22 de octubre. Según la agenda publicada, no volverá a Catalunya. Sí que visitará Bilbao y la País Valencià, el 26 y el 28 de octubre, respectivamente.

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Vito Quiles marchando en furgoneta de Sabadell. / Albert Segura, ACN

Investigación para detener a los alborotadores

En el interior del campus, aunque en ningún momento Vito Quiles puso un pie, un grupo de un millar de personas mantuvo la tensión haciendo una marcha por la zona de la plaza Cívica, completamente tomada por equipos antidisturbios de los Mossos d'Esquadra. Durante media hora, los policías mantuvieron media plaza ocupada y sin incidentes; no obstante, cuando se retiraron, los concentrados atacaron a los policías haciendo lanzamientos de piedras, pintura, huevos y fruta. Aunque no había nada que proteger, los Mossos mantuvieron la línea policial en una de las esquinas de la plaza, mientras los agentes del ARRO de la policía catalana recibían lanzamientos de todo tipo.

Alrededor de las siete, dos horas después de la hora en que supuestamente tenía que aparecer Vito Quiles, y una hora después de haber quedado encajonados los agentes, los Mossos hicieron varias cargas para mover a los alborotadores, apartarlos y evitar que siguieran los lanzamientos, que se hacían sin ningún tipo de sentido ni objetivo, teniendo en cuenta que la policía no estaba defendiendo ninguna posición, más allá de la presencia en la zona, y sin previsión de que el agitador llegara a entrar en la zona. Sea como fuere, sin embargo, los alborotadores de extrema izquierda, muchos, los de primera línea, con material de protección y las caras tapadas, hicieron durante mucho rato lanzamientos a la policía. Los Mossos d'Esquadra están analizando las imágenes grabadas por los drones y por los mismos agentes antidisturbios para identificarlos y poder imputarlos.
 

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Los Mossos fueron atacados con lanzamientos de piedras, pintura, huevos y fruta. / Carlos Baglietto