El electricista acusado de violar y explotar sexualmente a una menor a cargo de la Direcció General d’Atenció a la Infància i l’Adolescència (DGAIA), Teófilo Lapeña, afrontará un tercer juicio por agredido sexualmente a esta chica, cuando tenía 13 años, junto con otros hombres, según ha comunicado este miércoles el TSJC. El titular del juzgado de Instrucción 7 de Barcelona ha procesado a Lapeña, considerado el líder de una trama de pederastia en el barrio del Raval, por haber agredido la menor junto con otro hombre, haber elaborado pornografía infantil con ella e inducir a la prostitución a un menor de 14 años, que mantuvo relaciones con ella.
En concreto, el magistrado Francisco Miralles ha procesado, además de Lapeña, a otro hombre, con las iniciales L.A.H.B. i encerrado en una prisión de Madrid. Sin embargo, el juez ha decretado el archivo de la causa contra otros 9 investigados, al no poder ser identificados por la víctima y no tener suficientes indicios. Los hechos se remontan entre los años 2020 y 2021 y las agresiones se producían en el piso que tenía alquilado en el barrio del Raval.
Las otras dos causas
En la primera causa, Lapeña, en prisión preventiva desde abril de 2024, será juzgado por haber agredido sexualmente a esta menor, que en esos momentos estaba bajo tutela de la Generalitat. La Fiscalía y la menor piden 107 años de prisión por este depredador de menores por los delitos de agresión sexual continuada a menor de 16 años y uso de una menor para elaboración de pornografía infantil. Este caso provocó un descalabro al Departament de Servicios Sociales porque esta menor se habría escapado de un centro, además de permitirle ir a vivur con un novio, todo y ser menor; hecho que coincidió con el follón de la gestión económica de la DGAIA
El segundo juicio que Lapeña deberá afrontar es por la acusación de “múltiples delitos de agresiones sexuales” a chicos menores de 16 años, en su piso del Raval, entre los años 2016 y 2022. En este caso, también hay un segundo hombre procesado (con las iniciales F. M. A. E. O) por las agresiones a los menores. Por el contrario, el juez archivó la causa contra otros cuatro hombres investigados porque no se ha podido aclarar si agredieron a menores, a pesar de descubrirse “conversaciones de carácter pedófilo” con víctimas, pero estas no los pudieron identificar.
Los Mossos de Esquadra, encargados de la investigación, encontraron un montón de documentación gráfica en los móviles de estos encausados, que son la prueba clave de su incriminación por estas agresiones sexuales. Sin embargo, la investigación no ha permitido llevar a juicio a unos trece sospechosos de esta red de pederastia.