Una terrible colisión entre un AVE y un Iryo en la línea de alta velocidad que une Andalucía y Madrid ha dejado, según las primeras informaciones, una treintena de muertos confirmados este miércoles por la mañana. El choque, que ha tenido lugar a la altura de la estación de Urda, en Toledo, ha dejado escenas dantescas y a los supervivientes y testigos impactados. Los servicios de emergencias están trabajando para atender a todos los heridos y recuperar de entre los convoyes destrozados los cuerpos de las víctimas mortales. A consecuencia del fuerte impacto, dos de los vagones del Iryo han descarrilado y han caído por un terraplén. Un "golpe terrible": así ha comenzado la tragedia.
Miguel Ángel Pérez, uno de los más de 500 pasajeros, ha explicado a Catalunya Ràdio que han notado cómo el tren "salía de las vías" después de un golpe "gigantesco". El tren en el que viajaba, el AVE que se dirigía a Sevilla, ha embestido al Iryo que estaba parado en las vías; según las primeras informaciones, el maquinista no ha tenido tiempo de frenar. Jordi Quintana, que iba en el Iryo, ha confirmado en el mismo programa que su convoy llevaba "unos diez minutos parado y, de repente, hemos notado un golpe".
El número de muertos puede ascender a la cincuentena
La última cifra confirmada por el gobierno de Castilla-La Mancha habla de 30 víctimas mortales, aunque las estimaciones de Protección Civil hablan de una cincuentena. "Esto es un drama", ha lamentado Quintana. Por su parte, Miguel Ángel Pérez ha asegurado que él y las otras personas que viajaban en los últimos vagones se han salvado "de milagro". Jesús, otro de los supervivientes, que ha salido solo con contusiones, ha relatado a la Cadena SER la devastadora escena que ha dejado el siniestro: "He visto a un chico caminando con un brazo amputado y algunos cadáveres en bolsas blancas".
Algunos de los heridos han conseguido salir de los trenes a través de las ventanas y esperan en la zona a ser atendidos por los sanitarios. En este sentido, desde Renfe han activado el Plan de asistencia a las víctimas de accidentes ferroviarios y a sus familiares (PAVAFF) y se ha puesto a disposición un teléfono de atención a familiares, el 900 10 10 20.
Investigan las causas del accidente
Se desconoce, por el momento, qué ha podido provocar este accidente que recuerda al de Adamuz por su magnitud. El error humano de un operador de Adif es una de las hipótesis que tiene más fuerza a estas horas. La causa primera habría sido una avería en el sistema de señalización, que funciona de manera automatizada, pero, en caso de producirse daños en el sistema, pasa a ser manual. La incidencia ha hecho detenerse, al menos, a ocho trenes que circulaban por esta zona, pero un operario del centro de control de Atocha habría dado una orden errónea que ha hecho avanzar al AVE siniestrado, lo que ha provocado el choque por detrás con el Iryo, que continuaba parado.