Las terrazas de los bares son el principal entorno de exposición al humo del tabaco entre las personas no fumadoras en España. Así lo apunta un estudio de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), publicado en la revista Tobacco Control, que analiza la evolución del tabaquismo pasivo entre 2005 y 2024.
Los resultados sugieren que la reducción de la exposición al humo podría haberse estancado, con un ligero aumento respecto a 2011. Sin embargo, este repunte no es estadísticamente significativo y hay que interpretarlo con prudencia. Las leyes antitabaco aprobadas en España en 2005 y 2010 contribuyeron a reducir la exposición al humo en espacios públicos y también en otros entornos, como los hogares.
El trabajo incorpora por primera vez datos sobre la exposición al humo en las terrazas y a los aerosoles de los cigarrillos electrónicos. Los expertos defienden ampliar los espacios libres de humo, reforzar la regulación de los productos con nicotina e impulsar nuevas medidas de prevención para evitar un retroceso en los progresos conseguidos, ya que el tabaquismo pasivo no es inocuo. Recordamos que la exposición al humo del tabaco se asocia a un riesgo más elevado de enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer de pulmón.