Un nuevo informe sobre el accidente de trenes en Adamuz, Córdoba, realizado por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), aporta por primera vez las imágenes del interior del Iryo descarrilado. Tras su análisis, la CIAF ha descartado “anomalías” en los dos trenes siniestrados y se reafirma en la hipótesis de la rotura del carril como causa principal del siniestro que causó la muerte de 46 personas. Este nuevo texto, que se ha remitido a la jueza de Montoro que instruye la investigación, se basa también en las cajas negras de los dos trenes siniestrados, los audios de la cabina del maquinista del Alvia y los planos de las obras de renovación del tramo donde se produjo el accidente.

Lo más llamativo de las imágenes grabadas por el circuito cerrado del tren Iryo, y concretamente las que corresponden al coche 8, son lo que parecen unas "esquirlas incandescentes a través de las ventanas, presumiblemente procedentes del roce entre las ruedas descarriladas y las partes metálicas de la infraestructura". Además, las imágenes del tren Iryo también recogen que justo a las 19:43:40 horas se observan a través de las ventanas de los coches 2, 3 y 4 de dicho tren las "luces frontales del tren Alvia" que coincide con "el momento del cruce entre ambos trenes", mientras que en otros vagones "continúan los movimientos laterales".

El texto detalla que el tren Iryo circulaba a 215 kilómetros por hora cuando se produjo el descarrilamiento a las 19:43:21 horas, mientras que la "frenada de emergencia" del tren Alvia que colisionó con el anterior tuvo lugar a las 19:43:37 horas, si bien la CIAF advierte de que existe un "margen de error de hasta un segundo" y de "unos 70 metros" en los puntos kilométricos que se exponen. Asimismo, el informe constata que a las 19:43:42 horas la caja negra del tren Alvia deja de registrar datos, por lo que la CIAF entiende que “presumiblemente” esa es la hora exacta de la colisión entre la cabeza de este tren y los vagones traseros del Iryo que invadieron la vía contigua tras el descarrilamiento previo.

Respecto a la colisión entre ambos trenes, el informe detalla que se concretó entre el morro del Alvia y "la zona posterior del coche 6" del tren Iryo, que en ese momento circula ya a una velocidad "de 152 kilómetros por hora", mientras que el tren Alvia lo hacía "a una velocidad de 204 kilómetros por ahora" en el momento del impacto. Finalmente, según los datos de la caja negra del Iryo, a las 19:44:06 horas su velocidad desciende a 0 kilómetros por hora, momento en el que se detiene por completo "a 1.113,6 metros del punto cero del descarrilamiento".

Las conclusiones son todavía “provisionales”, a la espera del avance de la investigación judicial

Sin embargo, este último informe es todavía preliminar y la CIAF señala que sus conclusiones son “provisionales”, ya que la propia investigación de la comisión y la que lleva a cabo la Guardia Civil pueden aportar "nuevos hallazgos". El presidente de la CIAF, Iñaki Barrón dijo este lunes en el Senado que con los elementos de análisis de que disponen no se puede decir de forma contundente que el accidente de Adamuz fuera evitable y que la causa principal que siguen analizando es un fallo de la infraestructura, en el carril o en la soldadura de la vía. Añadió que están a la espera de que la jueza de Montoro que lleva el caso autorice la contratación de los laboratorios que deben analizar el carril y la soldadura, para lo que ya han hecho una selección previa de dos.