La justicia italiana indagará de nuevo para conocer la verdad sobre el asesinato del cineasta, escritor e intelectual Pier Paolo Pasolini en 1975. La Fiscalía de Roma ha accedido a reabrir el caso tras la denuncia presentada por el abogado Stefano Maccioni, que hace años que investiga el crimen y ha apartado nuevos indicios que cuestionan la versión oficial que cerró la investigación en su momento con la condena a Pino Pelosi. No es, sin embargo, la primera vez que se reabre el caso, puesto que ya pasó en 2010 y en 2023 sin llegar a nada y se archivó de nuevo todo. La certeza de que el condenado no estaba solo es vox populi en Italia desde que sucedieron los hechos, pero nunca se ha podido identificar a esas personas y demostrarse en un juicio.
Maccioni ha expresado su esperanza de que esta nueva investigación permita "poner punto final a esta historia" y ha hecho un llamamiento para que cualquiera que tenga información relevante sobre el crimen rompa su silencio. En esta ocasión, el abogado ha aportado un testimonio nuevo, desconocido hasta ahora, que según los medios italianos, sería un policía ya jubilado que tendría conocimiento inédito de primera mano. También se investigan ahora grabaciones de la radiotelevisión pública italiana de aquellos días. Maccioni trabaja en las pesquisas en representación del Colegio de Periodistas de Lazio, del director de cine David Grieco y del escritor Giovanni Giovannetti. Antes, había sido abogado de un primo de Pasolini, Guido Mazzon.
Las pistas que aporta el abogado insisten en que Pelosi no estaba solo la noche del 2 de noviembre de 1975 en que se produjo el asesinato. A esta conclusión ya llegó el tribunal que juzgó el caso en su momento, si bien la instrucción se cerró en seis meses con la condena al entonces joven de 17 años a nueve años y siete meses de prisión. También lo decía la prensa de la época, con un famoso artículo de Oriana Fallaci. Tras salir de la cárcel, en entrevistas, el condenado ya dijo más de una vez que en realidad el asesinato fue a manos de tres o cuatro personas y que luego le amenazaron si hablaba. Pelosi murió en 2017 a los 59 años dejando solo versiones contradictorias. Ante el misterio, se han sucedido todo tipo de hipótesis, desde un chantaje, un robo que se complicó, a la implicación de grupos de extrema derecha, tramas políticas por las indagaciones incómodas de Pasolini sobre corrupción o la mafia.

Pier Paolo Pasolini fue encontrado muerto a los 53 años en un terreno junto a la playa en Ostia, en el litoral de Roma. Pino Pelosi, entonces un joven de 17 años, fue detenido en un lugar cercano, mientras conducía el coche del cineasta. La versión que el joven dio en el juicio en 1975 es que se produjo una disputa porque se negó a una práctica sexual y Pasolini se puso agresivo, a lo que el joven habría respondido tumbándolo de un golpe con un palo. Entonces, subió al coche y pasó por encima del cuerpo del cineasta. Años después, Pelosi diría que allí había más personas no identificadas. Stefano Maccioni, la primera vez que consiguió reabrir el caso, ya consiguió que se analizara el ADN de tres personas encontrado en la ropa de Pasolini, sin que se pudiera identificar a nadie.
Pasolini fue una voz incómoda en la Italia de la época, como intelectual comprometido. De ideología comunista y abiertamente homosexual, retrató la situación precaria de las clases populares italianas y criticó con dureza las desigualdades, a la derecha, al movimiento neofascista y a la burguesía. Esa visión queda patente en su obra literaria y fílmica. De manera póstuma salió a la luz ese mismo año su última película, Saló o los 120 días de Sodoma, una alegoría escatológica contra el fascismo.