Renfe ha decidido sustituir a partir del próximo lunes los trenes de la serie 106 de Talgo, llamada Avril, con la que ofrecía los servicios de trenes Avant entre Lleida y Barcelona, a causa de la reorganización de estos trenes que está haciendo el operador ferroviario desde el año pasado, cuando se detectaron fisuras en los bogies de la parte inferior. Los bogies son los chasis de los trenes donde se encuentran las ruedas, los ejes y la suspensión. Ya a principios de este mes, Renfe decidió retirar "preventivamente" dos nuevos trenes de esta serie que tenían indicios de posibles fisuras en fase inicial en los bogies inferiores, como explicaba la empresa en un comunicado. Estos cambios en la línea Lleida-Barcelona, sin embargo, implicarán una reducción de la oferta disponible en, como mínimo, un centenar de plazas en cada uno de los cuatro trayectos afectados, dos en dirección a Barcelona y dos hacia Lleida.
Concretamente, los trenes Avlo de la serie 106 de Talgo que se sustituirán hacían el servicio de Avant en cuatro trayectos diarios: a las 7:05 horas y las 19:23 horas en dirección a Barcelona, y a las 18:05 horas y 21:30 horas hacia Lleida. La plataforma de usuarios Avant Catalunya ha denunciado que el cambio de trenes hará caer la oferta de plazas. Mientras los trenes Avril disponen de 581 plazas, los de la serie 120 que circularán a partir de este lunes solo tienen 238 —o 476, si circulan en doble composición—, lo que supone un recorte de más de 100 plazas diarias, como mínimo, en cada uno de los cuatro trayectos.
Ante esto, los usuarios reclaman a Renfe que asegure la doble composición de los trenes "para minimizar el impacto en la reducción de oferta" y que se informe a los usuarios para poder reservar los billetes para su viaje con "la máxima antelación". Por otro lado, también exigen a Adif que lleve a cabo con urgencia obras sobre la línea ferroviaria para "eliminar las vibraciones y garantizar la seguridad y la calidad del trayecto".
Se continuará vigilando el estado de los Avril
El operador público ha remarcado que mantendrá fuera de circulación cualquier tren sobre el que exista una duda respecto al estado de los bogies y que únicamente autorizará su explotación cuando hayan superado "los controles técnicos establecidos". Los trenes retirados este mes de septiembre, especificaba Renfe, no se habían utilizado en el corredor Barcelona-Madrid, por lo que se ha podido descartar el estado de esta infraestructura como causa de los daños detectados.
Ante los nuevos daños iniciales encontrados en los trenes retirados, Renfe requirió a Talgo, como fabricante de los convoyes, que "profundice en el análisis de las causas, determine el alcance del problema y adopte todas las medidas técnicas necesarias para garantizar la fiabilidad de los bogies actualmente en servicio". El fabricante continúa analizando el origen de los defectos detectados en sus trenes, por lo que Renfe mantendrá una "vigilancia reforzada" sobre los Avril de Talgo "con independencia de las líneas o corredores por los que hayan circulado".