Renfe llegó a principios de 2025 con una situación crítica en los ascensores y las escaleras mecánicas de las estaciones, con aproximadamente la mitad de los sistemas fuera de servicio. “La situación era absolutamente insostenible, indeseada e inadmisible”, reconoce la consellera de Territorio, Sílvia Paneque. Ante el deterioro acumulado, la compañía activó un plan de choque y cambió la empresa encargada del mantenimiento. Un año después, los porcentajes de funcionamiento han mejorado de manera notable, aunque todavía no se ha alcanzado la plena operatividad.
Los datos facilitados por Renfe muestran que entre febrero y abril de 2025 solo funcionaba de media un 51% de los ascensores. Durante el verano, el porcentaje mejoró hasta un máximo del 71%, pero en diciembre volvió a bajar hasta el 69%. Con las escaleras mecánicas, el peor momento llegó en febrero, cuando casi la mitad estaban averiadas, y en diciembre el nivel de funcionamiento también cayó por debajo del 70%. Una evolución irregular que evidenció los problemas de mantenimiento que arrastraban las instalaciones.
El cambio de mantenedora marca un punto de inflexión
A principios de 2025, una vez terminado el contrato anterior, Renfe adjudicó el mantenimiento a TKE. La nueva empresa pidió seis meses “para poder analizar todas las carencias del sistema” antes de desplegar las actuaciones necesarias. Los primeros resultados se empezaron a notar en enero: los ascensores operativos llegaron al 85%, mientras que las escaleras mecánicas pasaron al 87% y rozaron el 97% en abril. Según Paneque, “la nueva adjudicataria ha empezado a recuperar las instalaciones antes de lo que esperábamos”.
Los últimos datos, correspondientes a junio, sitúan en un 85% los ascensores en servicio y en un 95% las escaleras mecánicas, en este último caso 30 puntos más que un año antes. A pesar de la recuperación, Paneque advierte que todavía queda margen de mejora: “Sabemos que estamos lejos de la excelencia, pero la mejora progresiva nos tiene que llevar a ella”. La consellera también defiende que “en un año hemos conseguido dar la vuelta a la situación”. El reto ahora es mantener estos porcentajes y evitar las fuertes bajadas que se registraron durante 2025.
La Generalitat apunta a una “cierta dejadez”
La Generalitat atribuye parte de los problemas a "una cierta dejadez" de Schindler, la anterior adjudicataria del servicio. Paneque asegura que el estado en que se encontraron algunos equipamientos ha obligado a mantener instalaciones paradas durante más tiempo del previsto y, en determinados casos, a afrontar renovaciones de mayor alcance. Renfe ha presentado una reclamación por los desperfectos acumulados durante la etapa anterior, mientras que Schindler, por su parte, impugnó la nueva licitación. El conflicto entre ambas partes continúa, por tanto, abierto en paralelo a las actuaciones para recuperar los sistemas de las estaciones.
