El Reloj del Juicio Final, una herramienta simbólica responsabilidad del Boletín de la Junta de Ciencia y Seguridad de los Científicos Atómicos (SASB, por sus siglas en inglés), se ha situado este martes más cerca que nunca del Apocalipsis, a 85 segundos de la medianoche. Este mal augurio que registra el reloj está relacionado con diversos factores que incluyen la amenaza creciente de las armas nucleares, tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial (IA), múltiples temores sobre la seguridad biológica y la continua crisis climática, informa la agencia Europa Press.
El Boletín ha reclamado que se tomen medidas urgentes para poner límite a los arsenales nucleares, establecer normas internacionales sobre el uso de la IA y firmar acuerdos multilaterales para abordar las amenazas biológicas globales. "El mensaje del Reloj del Juicio Final no puede ser más claro. Los riesgos catastróficos están en aumento, la cooperación está en declive y se nos acaba el tiempo. El cambio es necesario y posible, pero la comunidad global debe exigir una acción rápida de sus líderes", ha señalado la presidenta del SASB, Alexandra Bell.
¿Cómo funciona este reloj?
La hora de este reloj fatídico la establece cada año el Consejo de Ciencia y Seguridad del Boletín de los Científicos Atómicos, en consulta con su Junta de Patrocinadores, que incluye ocho premios Nobel. Se trata de un instrumento totalmente simbólico. El cambio de hora más reciente que se hizo fue este enero, poniéndose a 89 segundos de la medianoche. Este martes está más cerca, a 85. El profesor Daniel Holz, de la Universidad de Chicago, ha dicho que “las peligrosas tendencias en materia de riesgo nuclear, cambio climático, tecnologías disruptivas como la IA y bioseguridad vienen acompañadas de otro evento alarmante: el auge de las autocracias nacionalistas en países de todo el mundo”.
"Nuestros mayores desafíos requieren confianza y cooperación internacionales, y un mundo fragmentado en un 'nosotros contra ellos' dejará a toda la humanidad en mayor vulnerabilidad", ha avisado. Maria Ressa, cofundadora y directora ejecutiva de Rappler, profesora de Práctica Profesional en la Escuela de Asuntos Internacionales y Públicos (SIPA) de la Universidad de Columbia y Premio Nobel de la Paz 2021, ha manifestado, por su parte, que "sin hechos, no hay verdad. Sin verdad, no hay confianza. Y sin estos, la colaboración radical que este momento exige es imposible."
"Vivimos un Armagedón informativo —la crisis subyacente a todas las crisis— impulsado por una tecnología extractiva y depredadora que difunde mentiras más rápido que los hechos y se aprovecha de nuestra división. No podemos resolver problemas cuya existencia no acordamos. No podemos cooperar transfronterizamente cuando ni siquiera podemos compartir los mismos hechos sin antes reconstruir nuestra realidad compartida", ha avisado.