La nube de fuego y humo que quema las Gavarres, cerca de la Bisbal d'Empordà, es tan grande que se puede ver desde varios puntos de las comarcas gerundenses. Pero, ¿por qué es tan grande? Tal como ha explicado, David Borrell, el inspector jefe de los Bombers de la Generalitat, el fuego, que ya quema 1.200 hectáreas y tiene un potencial de 10.000 hectáreas, ha creado un "pirocúmulo muy potente" que, si bien se ha desinflado un poco, se tiene que monitorizar por riesgo de caída y de una propagación importante en el flanco izquierdo. Desde que se ha detectado el fuego y los Bombers han recibido los primeros avisos esta mañana, ya han alertado de que este estaba "fuera de la capacidad de extensión" y, todavía por la tarde, avanza sin control. Por su complejidad y gran potencial destructivo, se trata de un incendio de sexta generación (o megaincendio), un tipo de fuego que se caracteriza por su rapidez, violencia e imprevisibilidad.
¿Qué es un pirocúmulo?
Un pirocúmulo es una gran nube vertical que se suele crear en un incendio de sexta generación, cuando se genera un virulento ascenso de aire caliente cargado de vapor de agua, cenizas y gases. Estas grandes nubes tienen tanto poder calorífico que pueden llegar a subir muchos kilómetros hacia el cielo y chocar con el frío, creando corrientes de aire capaces de desestabilizar la atmósfera. Esto es lo que lo hace extremadamente peligroso, ya que puede volver a caer en otros lugares de la superficie y generar focos secundarios del incendio.
Estos fenómenos tan complejos tienen, además, capacidad de producir sus propios fenómenos meteorológicos como vientos huracanados o tormentas de fuego, que aumentan todavía más el riesgo para los equipos de extinción. Este tipo de desastres suele contar con la aparición de varios focos activos a la vez en áreas extensas y, como muchos de los incendios forestales, detrás está el factor humano: según la información facilitada por los Agentes Rurales, en este caso el principal origen podrían ser unos trabajos sin permiso con una sierra radial en la carretera C-660. De hecho, los Mossos d'Esquadra ya han detenido al operario que hacía estos trabajos mecánicos y se le acusa de ser el responsable de haber provocado el incendio.
42 dotaciones de los bomberos y la UME desplegada
Para este incendio hay destinadas 42 dotaciones terrestres y once aéreas —con helicópteros bombarderos y aviones de vigilancia y ataque— con 225 bomberos y ya se han movilizado 200 militares y 60 vehículos de la Unidad Militar de Emergencias del ejército, después de que el president de la Generalitat, Salvador Illa, hubiera solicitado su ayuda al Gobierno. Los Bombers trabajan ahora mismo en los dos flancos del incendio, aunque David Borrell ha asegurado que quieren priorizar el flanco derecho —la banda de Santa Cristina d'Aro— porque es el que les complicará "muchísimo" las tareas de extinción el sábado cuando entre la marinada. Por ahora, el viento viene de tramontana, con rachas de hasta 50 km/h, y dificulta las tareas de extinción, provocando algún foco secundario. Sin embargo, el jefe del operativo explicó que se trata de una "pugna" entre dos vientos, la tramontana y la marinada, que soplan en direcciones opuestas.
