El Parlament de Catalunya tiene sobre la mesa una proposición de ley para crear el cuerpo propio de Protecció Civil de la Generalitat, una reivindicación histórica de los profesionales que trabajan en la gestión y coordinación de las emergencias en el país. La iniciativa, registrada el pasado 28 de octubre por Esquerra Republicana, Junts, los Comuns y la CUP, llega después de que el mismo Parlament ya aprobara su creación, con una amplia mayoría, en el pleno monográfico sobre emergencias de enero de 2025. Aquel mandato parlamentario, reiterado este 2026, no se ha traducido en una iniciativa legislativa del Govern de Salvador Illa, que no ha situado la creación de este nuevo cuerpo entre sus prioridades. Ahora, los trabajadores de la Dirección General de Protecció Civil, con la complicidad de estos cuatro grupos parlamentarios y sin una oposición expresa de otras formaciones como el Partido Popular, han decidido dar un paso más y llevar directamente la propuesta a la cámara catalana. La proposición de ley se ha registrado con una petición de tramitación por urgencia extraordinaria.
La iniciativa quiere modificar la Ley 4/1997, de protección civil de Catalunya, para dotar a los profesionales de este servicio de una estructura propia, como ya tienen los Mossos d'Esquadra, los Bombers de la Generalitat o los Agentes Rurales. Actualmente, los técnicos de Protecció Civil forman parte del cuerpo superior de administración de la Generalitat, una estructura generalista que comparten con funcionarios que realizan tareas administrativas en otros departamentos. Esto comporta que se pueda acceder con unas oposiciones que no incluyen conocimientos específicos sobre emergencias, riesgos o coordinación operativa. Los trabajadores denuncian que este modelo no se ajusta a la realidad de un servicio que funciona las 24 horas del día, con guardias, turnos de noche, disponibilidad permanente e intervenciones sobre el terreno cuando se producen emergencias.
Un mandato del Parlament que el Govern no ha ejecutado
La creación de este cuerpo propio no es una propuesta nueva. El 30 de enero de 2025, en el marco de un pleno monográfico sobre la prevención y la gestión de las emergencias, el Parlament ya aprobó una resolución que instaba el Govern a impulsarlo. La propuesta, promovida por ERC y la diputada republicana Laia Cañigueral, recibió el apoyo de todos los grupos excepto Vox, que votó en contra. El 22 de abril de 2026, la cámara volvió a pronunciarse a favor de esta estructura propia. A pesar de estas dos votaciones, la iniciativa no se ha materializado y los profesionales de Protecció Civil consideran que se ha perdido un tiempo que ahora es especialmente importante para garantizar el funcionamiento del servicio.
Este es el contexto que ha llevado a los cuatro grupos parlamentarios a registrar una proposición de ley con un articulado concreto, un calendario de despliegue y obligaciones para el ejecutivo. Los trabajadores quieren que el Govern asuma la iniciativa y que la reforma se pueda aprobar con el máximo consenso posible, también con el apoyo del PSC. El objetivo es que la creación del cuerpo propio deje de ser una declaración de intenciones del Parlament y se convierta en una realidad.
"Este Parlament ya ha hablado", recordó Albert Perramon, jefe del Servei Territorial de Protecció Civil en Girona, durante la presentación de la iniciativa. "Fue un mandato claro, con una mayoría amplia. Hoy pedimos que aquel mandato se haga realidad", aseguró el representante de los trabajadores, que agradeció a los grupos impulsores que hayan convertido una reivindicación de hace años en una propuesta legislativa cuando se presentó la propuesta en el Parlament.
Oposiciones propias, carrera profesional y despliegue territorial
La proposición de ley prevé crear el Cuerpo de Protecció Civil de Catalunya como un cuerpo especial de funcionarios, con oposiciones propias, formación especializada y una carrera profesional diferenciada. La nueva estructura deberá incluir tanto al personal técnico como a los operadores de sala y los profesionales de los servicios territoriales, con tres escalas profesionales y dos grandes áreas de trabajo: una operativa y otra de planificación, prevención y apoyo.
La reforma también prevé que los profesionales destinados a puestos operativos tengan que superar una fase de formación especializada en el Institut de Seguretat Pública de Catalunya. Además, establece un despliegue territorial en todas las veguerías y obliga el Govern a aprobar, en el plazo de un año, un plan para dimensionar los efectivos necesarios, tanto en los servicios territoriales como en el Centre de Coordinació Operativa de Catalunya (CECAT) —que tienen goteras—, que tiene que garantizar una respuesta permanente ante las emergencias. La propuesta también regula las guardias y la disponibilidad, y reconoce la condición de agente de la autoridad en determinadas funciones.
Los impulsores de la iniciativa insisten en que no se trata de crear una nueva estructura desde cero, sino de dar cobertura jurídica y profesional a una realidad operativa que ya existe. "No venimos a pedir dinero ni más recursos. Ya tenemos uniformidad propia, horarios especiales y conducimos vehículos de emergencia. Ya funcionamos como un cuerpo operativo", explicó Perramon. Según defendió, la reivindicación pasa por disponer de un sistema de acceso especializado y por ordenar un modelo que, aseguran, no reconoce adecuadamente las funciones que desarrollan.
Una llamada al PSC para desencallar la reforma
Con la proposición de ley registrada, la pelota vuelve a estar en el tejado del Parlament y, especialmente, del Govern. ERC, Junts, Comuns y la CUP han asumido la iniciativa legislativa, pero los trabajadores aspiran a conseguir un acuerdo más amplio que permita aprobar la reforma sin convertirla en una confrontación entre gobierno y oposición. Por eso han hecho una llamada expresa al PSC para que se sume al proyecto y facilite una tramitación rápida.
"Este no es un tema de gobierno o de oposición, ni de izquierdas o de derechas. Es un tema de seguridad de la ciudadanía", defendió Perramon, que reclamó que la creación del cuerpo propio se convierta en un acuerdo de país. Los profesionales de Protecció Civil aseguran que ya han conseguido que el Parlament reconozca dos veces la necesidad de crear esta estructura. Ahora quieren que el compromiso político se transforme en una ley y que el Govern asuma su despliegue. "Pedimos al Govern que recoja el guante y lidere este proceso, porque ya llega tarde. Las emergencias no se detendrán. Nosotros tampoco", concluyó.