La consellera de Interior, Núria Parlon, ha descartado que los Mossos d’Esquadra intervengan para desalojar la acampada que desde hace dos días crece en la plaza de Catalunya de Barcelona en defensa del derecho a la vivienda. Parlon ha asegurado que el Govern respeta la movilización y que no se plantea enviar la Brigada Móvil (Brimo) para desmontar las tiendas instaladas en el centro de la capital catalana. “No levantaremos la acampada, no se entendería”, ha afirmado en una entrevista en RAC1. La protesta de Barcelona es una réplica de la acampada de la Puerta del Sol de Madrid, donde la concentración de personas también ha ido creciendo en los últimos días para presionar al gobierno del Estado. En la plaza de Catalunya, después de superar su segunda noche, esta mañana había unas 300 personas repartidas en unas setenta tiendas.
La consellera de Interior ha defendido el derecho de los manifestantes a mantener la protesta mientras sea compatible con el resto de derechos. “Somos respetuosos con la protesta. Se debe respetar siempre que este derecho sea respetuoso con otros derechos”, ha explicado la de Santa Coloma. La titular de Interior también ha remarcado que la movilización responde a una problemática que afecta a una parte importante de la ciudadanía. “Es una protesta que nace de una problemática que golpea al conjunto de la sociedad”, ha señalado en la misma entrevista con Jordi Basté.
Parlon descarta una intervención policial
Parlon considera que una actuación policial para poner fin a la acampada sería difícil de explicar en el actual contexto. Según la consellera, es comprensible que los manifestantes reclamen una respuesta de las instituciones ante la situación de la vivienda y presionen para que se adopten medidas políticas. "Es esperable que pidan que las instituciones tomen partido a la hora de aprobar el decreto. No se entendería que la policía los echara", ha afirmado. El director general de la Policía, Ferran López, en una entrevista en Catalunya Ràdio a principios de semana, ya avanzó que, si al final se acampaba en la plaza de Catalunya, como había pasado con el 15-M, los Mossos tendrían que trabajar para evitar cometer los errores de 2011, cuando el desalojo de la plaza acabó como el rosario de la aurora. Sin embargo, López, que formaba parte de la dirección policial en aquel momento, no quiso desvelar los errores a los que se refería. El desalojo, con Convergència en el Ayuntamiento y también en la Conselleria de Interior y una oposición de izquierdas muy potente, acabó con incidentes y, con los años, con los agentes que lo tuvieron que dirigir imputados.
La policía catalana, con la Unidad de Información de Barcelona al frente, sigue de cerca la protesta de ahora en la plaza de Catalunya que, de momento, está lejos de aquella de 2011, pero que, según cómo avancen los acontecimientos en el Congreso de los Diputados, no descartan que pueda llegar a enquistarse durante días, un hecho que complicaría la postura actual de la consellera de Interior. Fuentes policiales han asegurado a ElNacional.cat que hacer previsiones a medio plazo puede ser imprudente. "Nunca digas de esta agua no beberé", recomiendan a la titular de Interior.